Ciudad de México.- El gobierno de Miguel Ángel Mancera dio al PRI y al gobierno de Enrique Peña Nieto el poder de veto en la Asamblea Constituyente que creará la Constitución de la Ciudad de México. Esta es la conclusión a la que ha llegado el senador y ex perredista Mario Delgado a unos días del arranque de la elección del próximo 5 de junio.
Delgado quien dejó las filas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para sumarse a las filas de Morena luce relajado, pero insatisfecho con la Reforma Política que aprobó el Congreso de la Unión, donde la mayoría es priísta.
A la hora de buscar culpables de la reforma «posible», pone por delante al Pacto por México.
«El Pacto es el artífice de una reforma política acomodada, para que el PRI y el gobierno federal tengan poder de veto en el Constituyente», dice en su oficina del Senado de la República, entre esculturas de Jorge Marín, cuadros de Sergio Hernández, cientos de libros perfectamente acomodados y fotografías con su familia y con el líder nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador.
Pese a que avizora un constituyente cargado a Los Pinos, Delgado tiene la mira puesta en ser parte del centenar de personas de la Asamblea que avalará la Constitución Política de la Ciudad de México, pero las puertas poco a poco se le cierran: la bancada del PRD en el Senado no quiere respaldarlo como uno de los 14 designados que le corresponden a esta Cámara.
Los intereses políticos permitieron que el ex secretario de Educación del gobierno de Marcelo Ebrard fuera el presidente de la Comisión de Distrito Federal del Senado, sin embargo, su situación política es adversa.
El ex secretario de Finanzas del Distrito Federal está atado de manos, dice, para ser candidato independiente, así que su única alternativa para ser parte de la Asamblea es atenerse a lo que diga su partido, Morena, y su líder López Obrador, para determinar si solicita licencia como legislador y compite electoralmente para ganarse su lugar.
-¿Quiere ser diputado constituyente?
-Claro que me gustaría ser. Yo voy a trabajar para buscar ese privilegio dentro de mi partido.
-¿Le cerró la puerta la bancada del PRD para ser de los 14 designados del Senado?
-Falta que el Senado defina las reglas. Yo voy a hacer un exhorto para que todos los designados por el Senado tengan un interés legítimo en la Ciudad, es decir, que no vayan a seguir la lógica partidista y que manden a personas pensando en que sean un voto nada más.
Que vayan senadores y senadoras que puedan aportarle algo a la Ciudad. Hay quienes tienen el trabajo político en sus estados y que tienen muy poca vinculación con la Ciudad. Ahí, digo, sin menospreciarlos, yo creo que tendrían muy poco que aportar a la discusión.
-¿Le parece congruente querer un lugar en el Constituyente cuando votó en contra de la Reforma Política del Distrito Federal?
-Yo voté en contra por varios aspectos, uno porque me parece que es una reforma que está muy limitada, que no le da una verdadera autonomía a la Ciudad; y la segunda, por la mancha de los Constituyentes designados.
Reconozco claramente el avance en materia de derechos políticos y lo importante que es para la Ciudad pero creo que también hay que señalar lo que nos hizo falta y la gran mancha que mete a la reforma el tema de los designados.
-Desde su punto de vista ¿quién va a controlar esta Asamblea Constituyente, los designados o los electos?
-Lo que hacen los designados es que no haya un piso parejo, son dados cargados. Por supuesto que la elección va a ayudar a moderar eso pero hay unas ventajas que van a ser irreversibles. Por ejemplo, el PRI arranca con 20 constituyentes designados, cuando al PRI, como fuerza política, la gente le ha negado una representación del 20% en la ciudad.
En la última elección, el PRI y sus aliados apenas alcanzaron el 17 por ciento, el PRI no tiene una representación política de 20 por ciento en la Ciudad. Entonces de entrada el PRI tiene 20 por ciento en el Constituyente, más los que pueda sacar en la elección. Si repite ese 17 por ciento tendrá otros 10 o 12 lugares y por lo tanto asegura un tercio en el Constituyente.
Asegurar un tercio quiere decir tener derecho de veto y tener derecho de veto quiere decir que va a tener un poder de negociación muy grande.
Quien pierde claramente primero son los ciudadanos que creo que los designados son espacios que debieron de habérsele dado a las ciudadanos y segundo, ya como partido político, pues Morena pierde, porque Morena no va a tener designados, o si acaso uno o dos. La gran mayoría de los constituyentes de Morena van a tener que ganarse su lugar en las urnas.
-La lógica del PRI es que la Ciudad de México es la capital del país y a nivel nacional el PRI tiene mayor representación ¿es válida esta visión?
-Esa es una gran confusión. O tratas como mayores de edad a los ciudadanos del DF o piensas todavía que puedes tutelarlos. ¿Quiénes deben decidir aquí? Los que aquí vivimos. Si se pone la lógica del PRI de decir “ah, pues como es la capital del país entonces yo debo seguir teniendo mano”, pues eso fue lo que hizo Álvaro Obregón, quien dijo “no, ustedes no votan, yo decido porque es la Casa del Presidente”.
Entonces o nos siguen tratando como la Casa del Presidente o somos una Ciudad con autonomía donde los capitalinos toman las decisiones del futuro de esta Ciudad.
-¿Le siguen temiendo a López Obrador?
-Lo que pasa en la Asamblea Legislativa, esta alianza del Gobierno de la Ciudad con el PRI y con el PAN es lo mismo que están haciendo en el Constituyente. Es una alianza con el PRI para disminuir la influencia de Morena.
-¿Mancera le hizo el trabajo al PRI?
Pues yo creo que es el costo que pagaron porque saliera la reforma. ¿Por qué sale la reforma? Bueno pues algún costo tuvieron que pagar y yo creo que el costo fue la composición del Constituyente, los designados del Constituyente, el regalarle un tercio al PRI, algo que el PRI no puede ganar las urnas.
-¿Es cierto entonces que la reforma política es un logro del Pacto por México?
-Eso dijo Peña Nieto, yo no veo que nadie lo haya desmentido. Según Peña Nieto sí.
-¿Según usted?
-Sí y no. Te voy a decir por qué, porque aunque es una bandera histórica de la izquierda, sí es un logro del Pacto por México porque le metieron mano al Constituyente. Cambiaron la reforma política de la Ciudad para darle una reforma política a modo al PRI en la Ciudad.
-¿Cuál es el reto en la elaboración de la Constitución capitalina?
-Es la primera Constitución que se va a elaborar a partir del paradigma de los derechos humanos. Esa Constitución debe ser un espejo de lo que somos actualmente los capitalinos.
-¿Avance o retroceso con las alcaldías en lugar de delegaciones?
–Me parece que es una trampa lo que se está planteando en materia de alcaldías porque dejas las mismas facultades de los delegados a los alcaldes y ahora tienes una especie de cabildo con los concejales. Va a provocar una gran ineficacia. Ahí tuvimos, el Congreso de la Unión, que dar un paso hacia adelante.


