Ciudad de México.- Al interior de la izquierda siguen los lamentos de no lograr una alianza para matar al dinosaurio priista en el Estado de México; sin embargo, todos saben que tanto al PRD como a Morena les ganó la soberbia y se impuso la mezquindad.
Ninguno de los dos partidos quiso en su momento la alianza, así que cada quien su golpe y golpazo para los mexiquenses.
Ahora vale la pena reflexionar que es lo positivo del resultado. Por un lado está cantado que Morena y el PRD aunque no vayan juntos en 2018, ese año van a ganar una mayoría en Alcaldías en Edomex, en Congreso local y en el de la Unión, en lo que se refiere a esa entidad que los priistas creen escriturada.
En el caso de Morena viene una lucha judicial donde habrá más artimañas y más vale serenarse o crecerá la hipótesis del peligro para México.
En el terreno del PRD toca llevar a Juan Zepeda a la dirigencia nacional para poner fin a la presidencia de Alejandra Barrales, desgastada por las derrotas y los escándalos en Miami.
Zepeda, quien fue la revelación política en el Edomex, aunque para algunos fue el esquirol del PRI, tiene la oportunidad de sacar al PRD del marasmo y devolverle un rostro social.
Todo indica que será así porque su corriente Alternativa Democrática Nacional tiene mano en el partido nacional y entonces sí tendrá posibilidad de retomar el diálogo serio con Andrés Manuel López Obrador, quien primero lo desdeñó y al final le rogó una alianza, y tender los puentes para una gran alianza de la izquierda.
De no prosperar está claro que el camino a seguir de Zepeda será el de fortalecer el partido y esperar el surgimiento de un movimiento ciudadano que aglutine a la mayoría de partidos y se imponga en el 2018, ante un electorado que está polarizado entre los priistas y Morena.
La izquierda está ante el dilema de ganar-ganar o de ganar perdiendo, aunque ello implique hundir a México como a los mexiquenses.
NOCAUT. Ricardo Monreal, delegado en Cuauhtémoc, buen fajador sigue recibiendo castigo y envuelto en escándalos ya no ve la esquina de Morena, esperemos que tire la toalla y se ponga a gobernar, que para si fue electo.



