Ciudad de México.- El atentado de Mánchester desató la tensión entre Estados Unidos y Reino Unido, coincidiendo con la reunión de Trump con los países aliados de la OTAN en Bruselas.
El comunicado de la Casa Blanca afirma que esas filtraciones “tienen su origen en agencias gubernamentales y son profundamente problemáticas”, que se han estado produciendo “durante mucho tiempo” y que cuando se trata de información sensible “representan una grave amenaza a nuestra seguridad nacional”.
Las filtraciones que condena Trump, son las que tienen que ver con él. La práctica de citar fuentes anónimas de todas las ramas de gobierno, se ha intensificado con los escándalos por la supuesta colaboración entre la campaña de Trump y Rusia para ayudarle a ganar las elecciones.
El viaje de Trump a Europa ha sido una cadena de exclusivas de la prensa norteamericana basada en fuentes anónimas de su círculo más cercano.
Una de las últimas exclusivas de The Washington Post fue cómo se produjo el despido del director del FBI, y comentaba “las versiones independientes de más de 30 funcionarios de la Casa Blanca, el Departamento de Justicia, el FBI y del Congreso, así como personas cercanas a Trump y veteranos políticos republicanos”.



