Ciudad de México.- El próximo 8 de abril el PRD saldrá al Zócalo de la Ciudad de México para mostrar su músculo, previo al acuerdo nacional de unidad que realizará el dirigente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, en el Monumento a la Revolución.
Para el domingo 9 de abril se sumarán a las filas de Morena militantes del PRD y personajes de otras fuerzas vinculadas a la izquierda como el coordinador del Partido Encuentro Social en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Carlos Candelaria.
A Morena se han sumado otros perredistas como Miguel Barbosa y Leticia Quezada.
Para muchos podría resultar ociosa la concentración del PRD porque en su mayoría a las plazas llegan los acarreados.
Sin embargo en el caso del sol azteca en la Ciudad de México este acto servirá como un buen termómetro al interior del partido para definir cómo están los pesos territoriales.
El miércoles pasado se reunieron en la oficina de Héctor Serrano, líder nacional de la corriente Vanguardia Progresista, los principales líderes territoriales de la Ciudad de México: Leonel Luna, quien controla Álvaro Obregón; Víctor Hugo Lobo, empoderado en Gustavo A. Madero; Mauricio Toledo, líder de Coyoacán; y Alfredo Hernández Raigosa, el operador principal del partido en Iztapalapa, bastión del PRD.
A la convocatoria se sumará el líder en Venustiano Carranza, Julio César Moreno y la diputada local Elizabeth Mateos, quien controla Iztacalco.
En el PRD a diferencia de Morena, este es un llamado a los que quieran militar y tener un espacio en 2018, por ello no preocupan las fugas. No obstante, sería también momento de reflexionar sobre cómo fortalecer al partido, de cara a la madre de todas las batallas.
En las elecciones de 2015, el PRD se llevó la lección de quitar peso a los líderes territoriales y ello costó la pérdida de cinco delegaciones. Ahora, la lógica va en fortalecer esos liderazgos y atrincherarse para enfrentar al monstruo que crearon y que ahora por si solo no llena el zócalo.
Y con este retrato se avanza al proceso electoral, dónde se despejará la duda de si en la CdMx pesan las estructuras o ya se ha avanzado a un voto de conciencia.
NOCAUT. Sin querer queriendo, Dolores Padierna, asumió el control del PRD en el Senado y selló su trato con el jefe Gobierno, Miguel Ángel Mancera.



