Detienen arbitrariamente a reportera Adriana Esquivel por cubrir protesta en Chihuahua



Ciudad de México.- En el marco de las acciones por la Jornada de Acción Global por la Despenalización del Aborto, la reportera Adriana Esquivel del medio informativo Raíchali fue arrestada por elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Chihuahua cuando cubría una acción feminista en calles de la colonia Lealtad II.



Raíchali tiene como prioridad la cobertura de violaciones de derechos humanos, medio ambiente, indigenismo y movimientos sociales. Adriana Esquivel ha cubierto de manera reiterada las protestas y manifestaciones de activistas en el estado de Chihuahua.



De acuerdo con el medio informativo chihuahuense, el pasado 27 de septiembre, un grupo de integrantes del movimiento Marea Verde acudió a la colonia Lealtad II a realizar una intervención en una barda. Adriana Esquivel acudió como periodista a dar cobertura del acto.



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Agentes de la Policía Municipal acudieron a la calle 45 y Justiniani en la colonia Lealtad II alrededor de las 23:00 horas. Al ver la presencia policiaca, las activistas abandonaron la zona, mientras que la reportera tomaba imágenes con su teléfono celular. Un oficial abordó a la compañera, quien se identificó, mostró su gafete e informó lo que hacía en el lugar.



El oficial, quien se identificó con ella como Javier González, le pidió que le mostrara las manos para ver si no tenía pintura y, posteriormente, le permitió retirarse.



La reportera caminó a la otra calle y abrió una aplicación para solicitar un vehículo con rumbo a su domicilio. El agente se volvió a acercar a ella, le pidió que le mostrara la página en la que trabaja y tomó fotografías de su gafete de prensa.



Ya no se le permitió retirarse del lugar. Los últimos mensajes que la reportera logró mandar a sus compañeros del medio fueron a las 11:46 del 27 de septiembre. Al verla que escribía en su celular, una policía le cuestionó con quién se estaba intentando comunicar para después esposarla.



Para entonces, ya tenía varios minutos escoltada por los policías municipales, hasta que fue trasladada a una unidad por una agente que se identificó con ella como “Paty”. En el camino se le dijo que iba detenida por daños al patrimonio municipal y que tenía derecho a una llamada y a un abogado, pero no se le permitió llamar ni conseguir un representante legal.



Ya en la comandancia, la agente le preguntó y pidió que le mostrara si tenía fotos de las unidades, a lo que la reportera respondió que no mostraría su teléfono hasta tener un abogado.



Fue ingresada a los separos sin un parte policial. Durante las casi tres horas que estuvo ahí, se le informó que su imagen estaba en las cámaras de seguridad. Ella respondió que nunca negó haber estado en el lugar, e incluso ahí fue detenida, pero sostuvo que no hizo nada más que tomar fotografías.



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También se le comunicó que ya habían acreditado que era prensa, pero continuó arrestada. Posteriormente, un agente llegó con una lata y un “stencil”, los cuales se agregarían como pruebas al parte policial que nunca se presentó. Ya a las 2:00 del 28 de septiembre, pasó a una audiencia de tipo civil. Se le tomó fotografía, se le retiraron sus pertenencias y fue presentada ante el médico de la comandancia. En la audiencia se le explicó que había sido detenida por daños, sin embargo, se corroboró que no tenía participación.



La falta administrativa “leve” por la que permaneció y fue presentada a audiencia fue observar una falta administrativa sin dar vista a la policía y, antes de concluir el proceso, se le exhortó a no volverlo a hacer.



Fue entonces cuando la registraron en el libro de ingresos y se le permitió salir del edificio. En la sala ya la esperaba una persona que había acudido a buscarla al enterarse de la detención y quien le externó su preocupación, pues, pese a que fue trasladada inmediatamente, tardaron al menos una hora en confirmar que estaba en el lugar.



De manera paralela, Raíchali se comunicó al celular de Adriana cuando ella avisó por mensaje de su detención, pero una agente respondió la llamada para informar que se la llevaban detenida porque participó en la intervención de la barda, hecho que las mismas cámaras de vigilancia desmintieron posteriormente.



La mujer policía informó vía telefónica, después de que se le confirmó que Adriana Esquivel es parte del equipo de Raíchali, que se la llevaban detenida porque cualquier persona podía hacer un gafete para identificarse como prensa.



Cabe destacar que las autoridades consiguieron los videos de quienes participaron en la acción y la información sobre la propiedad del vehículo en el que circulaban.



Estos mismos videos evidenciaron la falsedad de los elementos policíacos y la arbitrariedad en la detención de la reportera, la cual fue detenida pese a mostrarle sus identificaciones como prensa y a la cual le levantaron cargos por ver una falta administrativa y no dar aviso a las autoridades.



La agresión policiaca contra Adriana ocurre en un contexto de intolerancia gubernamental contra el movimiento feminista en varias entidades del país.



Por lo que en la Asociación Periodismo Nación MX manifestó su rechazo a las acciones de la Policía Municipal del Ayuntamiento de Chihuahua, quienes atacaron la libertad de expresión y los derechos humanos de la reportera, al no garantizarle el derecho al ejercicio de su profesión y en cambio se le hostigó, intimidó y detuvo por realizar su trabajo.



De la misma forma, la Asociación condenó las irregularidades en la detención de Adriana, quien estuvo tres horas incomunicada y se le acusó por “daños al patrimonio municipal” por los elementos que la consignaron, mismos que aseguraron su participación en las pintas realizadas como parte del libre ejercicio a la protesta y manifestación de ideas, pese a que ella solamente se encontraba tomando evidencia gráfica como parte de la cobertura periodística.



Asimismo reiteraron su apoyo y solidaridad con Adriana Esquivel y exigieron a Alejandro Encinas, subsecretario de la Secretaría Gobernación, activar los protocolos del Mecanismo federal de protección a periodistas para evitar daños a la reportera, así como trabajar en la reparación del daño y la no repetición de los hechos.