Ciudad de México.- Este jueves el ambiente de incertidumbre y tensión que había privado en la Asamblea Constituyente comenzó a cambiar. En los días previos la pregunta de muchos era si el órgano legislativo concluiría la encomienda de aprobar la Constitución de la Ciudad a más de tardar el 31 de enero.
Hoy los constituyentes lograron aprobar todo el capítulo de Buen Gobierno, Combate a la Corrupción y Régimen de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos.
Por primera vez desde que en el Pleno discuten y aprueban artículo por artículo de la futura Constitución, los legisladores lograron que un capítulo se avalara completo, es decir, sin que algún párrafo, numeral o inciso se remitiera a comisiones por la falta de consenso.
El buen ánimo de haber aprobado este capítulo en su totalidad, con elementos importantes como la eliminación del fuero, generó un ambiente mucho más relajado entre los constituyentes, a tal grado que a las 16:35 horas, Alejandro Encinas, presidente la Mesa Directiva, decretó un receso para salir a comer, algo que tampoco había sucedido durante las sesiones vespertinas.
Con el capítulo de Buen Gobierno aprobado, a los legisladores constituyentes sólo les quedaron nueve artículos ordinarios por aprobar. Cinco de ellos son artículos de la Comisión de Alcaldías, tres de la Comisión de Pueblos, y uno de la Comisión de Ciudadanía que quedó pendiente de la semana anterior, relacionado con el derecho al voto a partir de los 16 años.
A la lista de pendientes se suma un número indeterminado de artículos transitorios y retazos de párrafos, incisos y numerales de otros artículos que no han logrado aprobar desde diciembre, lo que Porfirio Muñoz Ledo ha dado en llamar el “itacate legislativo”.
El receso que decretó Encinas era de una hora, pero se prolongó mucho más que eso. Quizás los constituyentes ya lo sabían, porque desenfadados se fueron a comer a los restaurantes cercanos a la antigua sede del Senado, en donde sesiona la Constituyente.
Alejandro Encinas, con una tranquilidad bonachona, salió de la antigua sede del Senado rumbo a la calle de Gante, en el Centro Histórico, mientras que diputados como Juan Ayala, Miguel Ángel Velázquez, Humberto Lozano, Irma Cué, Lucero Saldaña, Lizbeth Hernández y Yolanda de la Torre ocupaban distintas mesas en la terraza de un restaurante que mira hacia la Plaza Tolsá.
Parecía que la prisa ya no es factor en esta Asamblea. Alejandro Encinas regresó de receso cuando ya pasaban de las 7 de la noche. Tomó el micrófono sólo para anunciar que el receso se prolongaría hasta después de las 8:00 pm, pues en la Comisión de Alcaldías todavía no terminaban de afinar el dictamen respectivo, con el cual reiniciarían los trabajos.
A puerta cerrada, los integrantes de ese grupo legislativo sesionaban para tratar de destrabar las diferencias que prevalecían en tres temas: las facultades de los futuros alcaldes respecto al manejo de la policía, el abasto de agua, y las atribuciones para realizar verificaciones administrativas a establecimientos mercantiles en sustitución de lo que hoy es el Invea.
Una imagen de Andrés Manuel
En ese salón semi vacío, a la secretaria de la Mesa Directiva, la diputada de Morena, Bertha Luján, se le ocurrió exhibir frente a su curul el libro escrito por Andrés Manuel López Obrador que lleva por título “2018, la salida”.
La portada del libro está ilustrada con una foto del político tabasqueño, y doña Bertha Luján tuvo la idea de ponerlo de frente al Pleno, de manera que todos los presentes lo vieran.
Variadas reacciones provocó la imagen del dos veces candidato presidencial. Kenia López, diputada del PAN, colocó junto al libro un dibujo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump y dijo: “Se parecen”.
Lol Kin Castañeda, del PRD, fue menos ilustrativa con sus expresiones de rechazo. Desde su curul le pidió a Alejandro Encinas que reconviniera a Bertha Luján para que retirara el libro de la Mesa Directiva. Para la perredista ese acto representaba una promoción indebida del tabasqueño, que violaba el reglamento de la Constituyente.
Encinas dijo que no abriría el debate para hablar sobre eso, mientras que Bertha Luján explicaba que había puesto el libro ahí para tomarse una foto, además de recalcar que no se encontraban en sesión. Al final terminó por quitarlo.
Las alcaldías
A las 8:30 pm, reinició la sesión, con la presentación del dictamen relacionado con el capítulo de Alcaldías. Como presidenta del grupo legislativo encargado de presentar el dictamen, la panista Gabriela Cuevas subió a la tribuna a explicar el contenido del mismo. Destacó elementos contenidos en artículos transitorios, como que la elección de los futuros alcaldes aplicará a partir del proceso electoral de 2018 con base en la división territorial de las actuales delegaciones.
Pero en el articulado transitorio también se definió que, una vez concluido el proceso electoral de 2018, el Congreso de la Ciudad iniciará el proceso de revisión para configurar una nueva división territorial de las demarcaciones con base a un criterio poblacional.
Una vez que Cuevas terminó su discurso y, de inmediato, comenzó el debate artículo por artículo. Jaime Cárdenas fue el único legislador que pidió hablar en contra del artículo 58, con el que inicia el capítulo respectivo, lo que permitió de acuerdo con el reglamento interior, que subieran legisladores a hablar a favor.
Cárdenas consideró que a los ciudadanos se les debe preguntar si están de acuerdo en la creación de una nueva demarcación. Planteó la importancia de organizar consultas obligatorias y vinculantes entre vecinos, para que opinen si quieren formar parte de una alcaldía que llevará un nombre e identidad distinta.
Su compañera de bancada, Patricia Ruiz Anchondo, subió para hablar a favor y de pasada recriminarle a Jaime Cárdenas que no hubiera leído bien el dictamen, pues sí se establece que el Congreso local consultará a los habitantes de las demarcaciones sujetas a modificación, sobre ese proceso.
Ya ventaneada la división en Morena, Cárdenas le dijo a su correligionaria que él había hablado de una consulta obligatoria y vinculante, lo cual no viene en el dictamen.
Como siempre, en un tono hilarante, Hugo Erick Flores, diputado del PES, argumentó las razones para votar a favor del artículo 58. Anunció las reservas que su bancada presentaría, entre ellas impulsar la división de demarcaciones como Iztapalapa y Gustavo A Madero.
Recordó que él creció como vecino de la zona de San Juan de Aragón, en Gustavo A Madero, en la cual existe una identidad propia y donde él, recordó, se reprodujo por primera, una información que quizás venía de más y que generó risas entre el resto de constituyentes.
Cuando el reloj se acercaba a las 10pm, el Pleno de la Asamblea Constituyente aprobó en lo general y en lo particular el artículo 58, uno más de los que integrarán el decreto de la futura Constitución, uno menos de los pendientes que tienen por delante los legisladores constituyentes.



