Concretan en el Congreso capitalino la Ley Sheinbaum. Es una traición, acusan opositores



Ciudad de México.-La mayoría de la bancada de Morena aprobó este viernes en periodo extraordinario de sesiones una reforma a la Ley de Austeridad que ya se conoce como Ley Sheinbaum, pues le otorga a la mandataria facultades amplias para ajustar y disponer del presupuesto de la urbe en caso de desastres naturales o emergencias sanitarias sin la necesidad de pedirle opinión al Congreso capitalino.



Con 38 votos a favor, 20 en contra y cuatro abstenciones, el Pleno del órgano Legislativo avaló en lo general esta reforma que contempla la adición de un artículo 23 Bis en la Ley de Austeridad de la CDMX, donde se establece que la jefa de gobierno podrá aplicar medidas de disciplina y equilibrio presupuestario tanto en alcaldías, como dependencias y órganos desconcentrados, pero únicamente durante el ejercicio fiscal en el que duren los supuestos de emergencia sanitaria o de desastre natural. Esos ajustes no impactarán los recursos asignados a programas sociales.



En el artículo 23 bis se establece también que para el caso de los Poderes Legislativo, Judicial y los Órganos Autónomos, estos se deberán coordinar con la Secretaría de Finanzas para que aprueben, en un plazo máximo de 10 días naturales, las adecuaciones a su presupuesto. Pero también se señala que en caso de que los Poderes Legislativo, Judicial y los Órganos Autónomos no realicen las adecuaciones a sus presupuestos o no resulten suficientes, la jefa de gobierno enviará a Congreso local una iniciativa con el monto a reducir en el Decreto de Presupuesto de Egresos, para que el órgano legislativo discuta y, en su caso, apruebe o modifique en un plazo máximo de 15 días hábiles a partir del día siguiente al de su recepción.



El dictamen modifica el artículo 88 de esa Ley, donde actualmente se establece que la jefa de gobierno puede modificar de forma unilateral hasta un 10 por ciento del Presupuesto de Egresos anual, pero cuando se rebase ese porcentaje estará obligada a solicitar la opinión del Congreso de la Ciudad para que el órgano Legislativo manifieste lo conducente.



Sin embargo, la reforma sustancial viene en la adición de un párrafo al artículo 88, donde se establece que la obligación de Sheinbaum a solicitar la opinión de los diputados no será aplicable cuando se trate de una emergencia sanitaria o desastre natural, en cuyo supuesto la mandataria podrá modificar el contenido orgánico y financiero de dependencias, alcaldías y órganos desconcentrados, pero solo durante el ejercicio fiscal en el que dure la contingencia.

No nos inventamos una pandemia



Por la mañana, Claudia Sheinbaum defendió esta reforma, cuya iniciativa se gestó en su propia oficina. Rechazó que se trate de un retroceso en la división de poderes al señalar de forma vehemente: "Pues estamos en emergencia; no nos inventamos una pandemia. Hay una pandemia mundial, hay una pandemia en la Ciudad de México, somos la entidad que más casos tiene".



Desde el punto de vista de la mandataria, lo que sencillamente se solicita es hacer un movimiento del presupuesto bajo la condición de informar de manera permanente al Congreso local sobre los ajustes.



Anunció que al aprobarse hoy esta reforma, para la próxima semana se enviará al Legislativo local un primer informe sobre los movimientos ya realizados al presupuesto de la Ciudad en apoyo de la ciudadanía ante la emergencia sanitaria.



Sheinbaum recordó que tal y como ya está redactada la ley, la jefa de gobierno tiene facultades para ajustar hasta un 10 por ciento del presupuesto capitalino ante una situación de contingencia, pero con la reforma aprobada se podrá ampliar ese límite.



En el Congreso local, el debate en la sesión extraordinaria se extendió por mas de tres horas y se orientó, del lado de la oposición, a acusar la violación en el equilibrio de poderes, un retroceso en la democracia alcanzada con la reforma política y la Constitución Política de la Ciudad, así como a señalar el talante autoritario de una reforma que concentrará el poder en una sola persona: Claudia Sheinbaum.



De parte de los morenistas, los discursos se enfocaron en refutar los dichos de los opositores, al negar que a la mandataria se le entregue un cheque en blanco para disponer a su voluntad de 238 mil millones de pesos que conforman el presupuesto anual y a enfatizar que eso no sucederá por el solo hecho de que Sheinbaum tiene calidad moral, como lo aseguró la legisladora morenista Guadalupe Morales cuando tomó turno para presentar el dictamen.



Lo que vino después fue un intento de los panistas para tratar de regresar el dictamen a comisiones, con la presentación de una moción suspensiva por parte del diputado Diego Garrido, quien acusó una serie de ilegalidades en la convocatoria para realizar este extraordinario.



Sin sorpresas, Morena impuso su mayoría para detener la moción suspensiva, aunque sí fueron sorpresivos los votos en abstención de varios legisladores de partidos aliados de la 4T, como la coordinadora del PT Circe Camacho, y los diputados de Encuentro Social Fernando Aboitiz y Miguel Álvarez Melo.



Al momento de aprobarse el dictamen en lo general también destacaron los votos en abstención de tres diputadas del PT: Circe Camacho, Janette Guerrero y Lilia Sarmiento. Se sumó aquí la abstención de Fernando Aboitiz.



En la discusión del dictamen se desarrolló un debate en el que tomaron la palabra decenas de diputados de todos los partidos, acusándose desde traidores hasta mentirosos.



Mauricio Tabe, coordinador de los diputados del PAN,dijo que concretar este cambio a la Ley de Austeridad representa una traición al juramento de lealtad que hicieron como legisladores ante la Constitución de la Ciudad por servir a los intereses del gobierno, mientras la perredista Gabriela Quiroga acusó la intentona de convertir a la Secretaría de Administración y Finanzas en una supersecretaría.



Jorge Triana, del PAN, expuso que el cambio legal nos regresa a una etapa de la regencia donde las delegaciones eran oficinas de intereses del regente en turno, pues ahora se le impone a las alcaldías la obligación de obedecer lo que le ordene la mandataria para ajustar el presupuesto y bajo el pretexto de la emergencia sanitaria.



Valentina Batres, de Morena, argumentó que la modificación a la Ley de Austeridad no es un capricho ni una obstinación personal; habló de la necesidad de desmentir posiciones que enconan la opinión pública, como el que supuestamente se invade la esfera de competencia de los órganos autónomos y sostuvo que el Congreso de la Ciudad no pierde su facultad de fiscalización.



Guillermo Lerdo de Tejada, legislador independiente, lamentó que esta sesión pasará a la historia como un capítulo de retrocesos, pero la morenista Guadalupe Chavira le contestó con el argumento de que los opositores tuvieron su oportunidad histórica cuando fueron gobierno, pero la mandaron al basurero.



Martha Ávila, coordinadora de Morena, insistió en evitar la calumnia y la especulación en este tema, pues lo importante es enfocar esfuerzos y unidad para atender el problema de salud que enfrentamos.



Para el panista Federico Döring esta modificación concreta un robo de más de 23 mil 800 millones de pesos que hoy es el límite máximo del presupuesto que Claudia Sheinbaum puede ajustar sin necesidad de pedir opinión al Congreso de la Ciudad. Con el cambio a la Ley de Austeridad, acusó, no sólo se perderá la oportunidad de que el Legislativo local intervenga para autorizarle a la mandataria un ajuste más elevado, sino para hacer una revisión oportuna de lo que gaste.



Recordó que Sheinbaum solo tendrá la obligación de enviarle al Congreso local la Cuenta Pública del 2020 hasta abril del 2021 y los resultados de auditoría hasta febrero de 2022. "No sean cínicos ni mentirosos; lo que el Legislativo revisará será a toro pasado", dijo Döring, quien lamentó así que la jefa de gobierno quiere a un órgano Legislativo que ni ve ni escucha.



Por separado, el también panista Diego Garrido, exhortó a las alcaldías y órganos autónomos a presentar acciones de inconstitucionalidad en contra de esta reforma a la Ley de Austeridad.