Ciudad de México.- Hoy 28 de abril se cumplen cinco años del asesinato de Regina Martínez, corresponsal de Proceso en Veracruz. Javier Duarte siempre se mostró dispuesto a investigar a fondo el crimen.
Para su gobierno, la muerte de periodistas de la entidad tuvo que ver sobre todo con la delincuencia organizada o con sus vidas personales. Nunca consideró la posibilidad de que se hayan derivado del ejercicio crítico del periodismo hacia su gestión y de la descomposición de la vida pública local.
La administración de Duarte siempre intentó mostrarse afectada por esos hechos. El propio gobernador buscó a la directiva del semanario para deslindarse en los casos que involucraban directamente a sus periodistas.
El asesinato de Regina Martínez Pérez, el 28 de abril de 2012, fue el primero y gran daño que tuvo bajo la gestión duartista.



