Aunque minimizó el vandalismo del último festejo y negara caos o desorden, Clara Brugada y su gobierno se preparan con 56 mil policías en toda la Ciudad y una Ley Seca para que los aficionados del futbol no desborden mañana las celebraciones con violencia o desmanes.
Hoy en conferencia, la jefa de gobierno y el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) Pablo Vázquez hablaron del despliegue de 7 mil 500 policías alrededor del Estadio Azteca, 3 mil 275 para garantizar seguridad del FIFA Fan Fest en el Zócalo y 4 mil 200 a lo largo del Paseo de la Reforma.
El resto de uniformados se desplegarán en los 18 Festivales Futboleros que se realizan en las alcaldías, así como en labores de tránsito, logística y hasta en los sobre vuelos de los helicópteros de la (SSC).
Habrá una Ley Seca que aplicará en el perímetro A del Centro de la Ciudad y cinco colonias aledañas, además de que las autoridades le apuestan a la dispersión de los aficionados que verán el partido para evitar concentraciones riesgosas del público.
Para ello se ha planeado la instalación de 30 pantallas distribuidas en puntos como el Ángel de la Independencia, la Glorieta de la Diana, todo Paseo de la Reforma, el Monumento a la Revolución, la Alameda y el perímetro A del Centro.
Brugada dijo que toda esta planeación servirá para evitar desorden y a pregunta sobre los daños y desmanes vistos luego del más reciente partido de la selección mexicana, dijo:
“El daño fue mínimo comparado con otras manifestaciones. Por poner un ejemplo, la del Bloque Negro, no hay punto de comparación. Principalmente ha sido en jardinería, no hemos calculado cuánto pero con la cantidad de gente que se concentró lo que sucedió realmente fue mínimo.
“Pareciera que hubiera una narrativa que fue un gran caos, un gran desorden. No fue así. Nosotros no lo vemos que haya sido así”, expresó.
Al preguntarle al titular de la SSC cómo será la actuación de la Policía ante riñas o desmanes, Pablo Vázquez dijo que los uniformados intervendrán con prudencia pero siempre en apego a la ley para inhibir y desactivar cualquier conducta que pueda poner en riesgo a las personas o al entorno.
“No es un tema de tolerar unas conductas o no. La ley es muy clara, es un tema de actuar con responsabilidad y tener en mente que la tarea es el manejo de multitudes; la tarea es que haya, que se den las condiciones de festejo”, expresó el funcionario.
Insistió que los desmanes, riñas o daños al mobiliario son minoría respecto al cúmulo de festejos que se dieron durante varias horas, con mucha gente en Reforma.
Clara Brugada puntualizó que dentro de la estrategia, un elemento importante será limitar el consumo de alcohol para limitar el riesgo que implica “tanta multitud junta”.


