El partido Morena corre el riesgo de perder la Ciudad de México en 2024. Lo sabe la dirigencia nacional morenista, el jefe de Gobierno, Marti Batres, y el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Por esa razón, Morena mantiene una estrategia bélica en la CDMX contra la alianza opositora que conforman los partidos PRI, PAN y PRD.
Ante el riesgo la desesperación y por ello su objetivo ya no es doblegar a los opositores sino aniquilarlos. En particular al PAN, que es la real oposición.
No lo es en su mayoría por mérito, sino porque son la némesis de López Obrador.
La estrategia de Morena contra el PAN no va a ceder y seguirán las órdenes de aprehensión de familiares de los panistas.
Los bélicos de Morena
Así ya lo dejaron ver al poner en la mira a la hermana del líder panista Jorge Romero e imputar nuevos delitos a Christian Von Roerich. Como reza el adagio del boxeo: pega al cuerpo y la cabeza cae sola.
A Santiago Taboada lo dejan correr para no crear un mártir, pero no debe confiarse.
Y mientras eso sucede, Morena ha empezado por toda la CDMX a presionar a los alcaldes priistas para que se sumen a la cuarta transformación a cambio de impunidad.
El que ya va muy avanzado en esa lista es el priista Luis Gerardo Quijano, de Magdalena Contreras, quien se reúne con los liderazgos morenistas en la demarcación para definir su cambio de equipo.
En Cuajimalpa, Adrián Rubalcava sigue los mismos pasos, pero él parece tener la misión de minar a la alianza desde adentro.
Sin embargo, es riesgoso sólo apostarle a las viejas estructuras de los partidos y supuestos líderes territoriales porque en 2024 van a salir a votar los ciudadanos inconformes.
Esa ola, que crece al ver a mujeres envalentonadas como Xóchitl Gálvez, sólo la puede detener el miedo y la violencia, que no está fuera de una estrategia bélica.
NOCAUT.
En 15 días se le descompuso a López Obrador el juego interno de la sucesión adelantada.
Xóchitl Gálvez ya puso de cabeza Claudia Sheinbaum, la corcholata favorita de Palacio Nacional.
La hidalguense no ha hecho nada fuera de serie más que ser auténtica y mostrar carisma, todo lo que adolece Sheinbaum.
Al debilitarse la ex Jefa de Gobierno, Morena empieza a dividirse y hay fuego amigo entre los aspirantes. El pronóstico ya es reservado.
¡Abrazos, no periodicazos!



