Frenan parcelación y venta de tierras en el Wirikuta

Ejidatarios celebran resolución de la Procuraduría Agraria

Habitantes del Wirikuta recibieron una resolución a su favor, emitida por la Procuraduría Agraria, que imposibilita llevar a cabo parcelación y venta de tierras comunales así como la construcción de asentamientos humanos en esta área del Municipio Catorce, en San Luis Potosí.

El fallo fue dado a conocer a medios de comunicación en una conferencia desde el Huerto Roma Verde, donde representantes del pueblo Wixarika y de los ejidatarios de Las Margaritas, afirmaron que es un primer para detener el avance de las industrias agroextractivas.

El documento, emitido el pasado 12 de septiembre está firmado por Yolanda Vera Castillo, Directora General de Apoyo al Ordenamiento de la Propiedad Rural; en él se establece que «en las tierras de uso común de la superficie en cuestión, se albergan especies en categría de riesgo, conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010».

Así mismo, resalta que el Wirikuta se encuentra en una importante ecorregión de Norteamérica y una de las 37 áreas de conservación prioritarias del mundo.

Este oficio (DGAOPR/1114/2023) fue la respuesta que las autoridades dieron a un dictamen técnico forestal promovido por el núcleo ejidal de Las Margaritas.

«Mientras el pueblo Wixarika esté vivo, Wirikuta vivirá»

El pequelo ejido Margaritas está ubicado en el corazón del Wirikuta, el territorio sagrado del pueblo Wixarika, en el altiplano potosino.

Este ecosistema desértico es único en el mundo y es el hogar histórico y espiritual de los wixaritari, que mantienen una estrecha relación con estas tierras, siendo sumamente importantes dentro de su cosmovisión.

Sin embargo, desde hace unos años han tenido que asumir la defensa de su territorio ante la llegada de empresas productoras de tomates y chiles que buscan expandir las zonas de cultivo.

Además, otra empresa representa una amenaza importante a la biodiversidad del área: PROAN Huevo San Juan, que ha construido granjas avícolas y porcícolas con alto impacto ambiental.

A principios de este año, ejidatarios aseguraron que estas empresas han generado divisiones en el núcleo ejidal, promoviendo que quienes ya no habitan en Las Margritas pretendan la parcelación de tierras para poder ponerlas en venta, buscando beneficiar el crecimiento en las operaciones de estas industrias.

Así mismo, han señalado a la minera First Majestic Silver de ser operadora de la Unión de Ejido Chichimeca, organización conformada por campesinos locales a favor de las operaciones mineras en este lugar, a pesar de que existe un amparo contra la explotación minera desde 2012.

Esta defensa asumida por el pueblo Wixarika, en alianza los ejidatarios que habitan en Las Margaritas, les ha conllevado incluso amenazas de muerte a algunos de sus miembros.

Un primer paso en la defensa del Wirikuta.

En 1994, Wirikuta fue decretada Área Natural Protegida por el gobierno de San Luis Potosí.

El 27 de octubre del año 2000, Wirikuta recibió por decreto el nombre de Área Natural Protegida (ANP) Sitio Sagrado Na​tural de “Wirikuta y la Ruta Histórico Cultural del Pueblo Wixárika”, elevando su carácter de protección al nivel de la federación.

No obstante, veintitres años después, esta ANP se encuentra depredada por la agroindustria y la minería, dejando en el plano de lo simbólico los decretos.

El pasado 9 de agosto, el presidente Andrés Manuel López Obrador firmó otro decreto con el fin de proteger y salvaguardar varios sitios sagrados, entre los que se incluyen algunas de las tierras sagradas de los wikarikari.

«En ambos decretos se establece que se va a respetar Wirikuta casi en los mismos términos que se establece ahora» afirmó Javier Herrera, ejidatario de las Margaritas.

Señaló que precisamente fue en el periodo posterior a los primeros decretos, cuando mayor la proliferación de invernaderos: «Si creemos en la palabra del decreto, pero tenemos organizadamente que caminar hacia esa propuesta, porque hay intereses muy fuertes.» añadió.

Felipe Serio, representante Wixárika aseguró que «algunos sitios sagrados no quedaron registrados en el decreto» y denunció que existe un diputado involucrado en el negocio de los invernaderos, por lo que es el deber de los habitantes del altiplano y de los wirxarikari asumir la protección de Wirikuta: «Nos queda mucha tarea, ahí es a donde vamos, el pueblo se tiene que organizar.» concluyó.

 

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