El Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó su alerta de viaje para México, ampliando la advertencia de riesgos relacionados con terrorismo, delincuencia y secuestro a 30 entidades del país. Únicamente Campeche y Yucatán quedaron fuera del nivel de riesgo más alto, bajo la recomendación de “precaución normal”.
La actualización incluye un elemento paradójico: incluso en las entidades que se consideran seguras, la percepción de inseguridad entre la población local es alta. En ciudades como Mérida y Campeche, los porcentajes de personas que dicen sentirse inseguras han aumentado de manera significativa en el último año.
A nivel nacional, la percepción de inseguridad alcanzó 63.2 % en el segundo trimestre de 2025, un incremento respecto al año anterior, pese a que los homicidios dolosos muestran una tendencia a la baja. Este escenario refleja que el miedo colectivo no siempre está vinculado directamente con las cifras delictivas, sino también con factores emocionales y sociales.
En el mapa de ciudades consideradas más seguras por sus habitantes destacan San Pedro Garza García (Nuevo León), Benito Juárez (Ciudad de México) y Saltillo (Coahuila). Sin embargo, el desafío para las autoridades sigue siendo reducir no solo la incidencia delictiva, sino también la percepción de inseguridad que condiciona la vida cotidiana de millones de personas.
La alerta del gobierno estadounidense tiene implicaciones directas para el turismo, la inversión y la movilidad, pues recomienda a sus ciudadanos extremar precauciones o evitar determinadas zonas del territorio mexicano, en un contexto donde la seguridad se percibe como una tarea aún pendiente.



