Una operación por 252 millones de pesos colocó al Órgano de Administración Judicial (OAJ), dirigido por Néstor Vargas Solano, en el centro de la atención pública luego de adquirir 571 vehículos sin licitación y sin estudios técnicos que justificaran la decisión.
La dependencia aseguró que la compra responde a fallas recurrentes en el parque vehicular del Poder Judicial de la Federación. Sin embargo, el boletín difundido el 23 de enero no incluye análisis financieros, técnicos, operativos ni de seguridad que respalden la sustitución ni la vía de adjudicación directa.
Tampoco en los archivos oficiales del Gobierno federal aparece el nombre de la empresa beneficiada, lo que incrementa la opacidad de una operación de cientos de millones de pesos.
De acuerdo con fuentes extraoficiales del propio Órgano de Administración Judicial, el contrato habría sido asignado a Jet Van Car, propiedad de Cuauhtémoc Velázquez García y Teresa López Castillejos, empresa que presuntamente recibió los 252 millones de pesos para proveer 571 vehículos destinados a directivos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Dentro del paquete se incluyen 124 unidades híbridas y/o eléctricas, aunque la dependencia no informó los costos de recarga ni el impacto en consumo eléctrico. Un trabajador del OAJ afirmó que actualmente no existen cargadores instalados para este tipo de vehículos.
Jet Van Car no es un actor menor en el mercado público. De acuerdo con Compras MX, entre 2010 y 2026 acumuló 825 contratos federales por más de 19 mil 384 millones de pesos, luego de haber crecido durante el sexenio de Felipe Calderón.
La empresa incluso fue inhabilitada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador por incumplimientos, y la Auditoría Superior de la Federación detectó anomalías millonarias, lo que llevó a dar vista al Servicio de Administración Tributaria para investigar posibles irregularidades fiscales.


