En su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador salió en defensa de su hijo, Andrés Manuel López Beltrán, quien ha sido señalado por presuntos actos de corrupción relacionados con contratos millonarios con el gobierno de Quintana Roo.
El mandatario, respondió a las acusaciones y desestimó la veracidad de las mismas.
El presidente desafió a quienes difunden las acusaciones a presentar evidencia de que su hijo es socio de la empresa beneficiada o que haya intervenido de manera directa en la obtención de contratos.
«Acaban de sacar un reportaje estos de Claudio X. González que mi hijo Andrés tiene un amigo y ese amigo recibió contratos en Quintana Roo y qué barbaridad, pues yo soy amigo de muchísima gente que recibe contratos y qué tiene que ver mi hijo, a ver díganme ustedes», expresó el presidente.
El presidente comparó a su hijo con Loret de Mola, acusándolo de practicar «periodismo mercenario» y de acumular riqueza sin transparencia sobre sus bienes.
En un tono desafiante, el presidente retó a quienes respaldan las acusaciones a presentar pruebas concretas y a interponer denuncias formales.
«Aunque tenga más grabaciones que presenten las pruebas y que incluso presenten denuncia penal, pero no hay nada», afirmó López Obrador.
El mandatario insistió en que estas acusaciones forman parte de una estrategia desesperada de la oposición y reiteró que su gobierno no practica el nepotismo ni el influyentismo.
Además, destacó la aprobación que aún mantiene entre la población.
«Mi hijo Andrés no es como Loret de Mola, así de sencillo. Loret de Mola, con el periodismo mercenario que practica, se ha hecho inmensamente rico, es un corrupto», afirmó el presidente.
El presidente concluyó señalando que el régimen de corrupción se está desplomando y que México ha cambiado su mentalidad hacia la corrupción e impunidad.



