Claudia Sheinbaum aceptó que su administración sí contrató a la empresa Servicios Integrales Carregín, una firma utilizada para desviar más de 142 millones de pesos de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex).
No obstante, la jefa de gobierno expuso que el contrato fue por sólo 75 mil pesos y se adjudicó cuando esa compañía no estaba boletinada por las autoridades federales.
A decir de la mandataria, el contrato se asignó a través de la Policía Bancaria e Industrial (PBI), pero no supo precisar en qué año.
Dijo que quizás fue en el 2020.
“Hay un contrato de la Policía Bancaria e Industrial donde se ejercieron 75 mil pesos para compra de agua y están todas las facturas y todo lo que… y entonces no estaba boletinada esa empresa, pero es donde solo se ejercieron 75 mil pesos, en todo caso es de otras áreas ¿no?”, justificó.
De esta forma, la jefa de gobierno negó y minimizó la información publicada hoy por el diario Reforma.
De acuerdo con ese diario, el SAT detectó que el gobierno capitalino transfirió al menos 9 millones de pesos a esa empresa Carregín, la cual sirvió de fachada por parte de directivos de Segalmex para desviar fondos federales.
De acuerdo con esa fuente, la firma pudo haber cobrado hasta 19 millones de pesos al gobierno de la Ciudad.
Al refutar esa información, Sheinbaum dijo que cuando se le otorgó el contrato por 75 mil pesos a través de la PBI, se verificó que la compañía estuviera inscrita en el Registro de Proveedores y cumpliera con todos los requisitos legales para su contratación.



