Ciudad de México.- Un hombre que fue despedido de su empleo en abril abrió fuego en una compañía de Orlando, Florida, en Estados Unidos, donde trabajaba y mató a cinco personas antes de suicidarse, dijo la policía al descartar vínculos terroristas.
El atacante fue identificado por la policía como John Robert Neumann Jr, un hombre blanco de 45 años que vivía solo y era veterano de guerra, dado de baja en 1999.
Neumann se suicidó después de un tiroteo, en momentos en que las autoridades respondían a los múltiples llamados de emergencia. Ocho personas sobrevivieron al ataque sin resultar heridas, según la policía.
"Era un empleado disgustado que volvió al negocio esta mañana", dijo el alguacil del condado de Orange, Jerry Demings.
"No tenemos pistas de que el sujeto participe en ningún tipo de organización terrorista", añadió. "Por el momento esto probablemente sea un incidente violento en el lugar de trabajo".
Neumann estaba armado con una pistola, un cuchillo de cacería y otro más pequeño, pero cometió los ataques con el arma de fuego.
Según el recuento policial, tres hombres y una mujer murieron a tiros en el negocio en un área industrial de la calle Forsyth Road, cerca de la Universidad Full Sail, al este de Orlando. Otro hombre murió en el hospital y el atacante se pegó un tiro.
El FBI está asistiendo en la investigación, pero por el momento la evidencia muestra que Neumann era un "atacante solitario".
"Nada indica que el atacante iba a actuar hoy. Sólo podemos pedir a la gente que notifique a las fuerzas del orden ante cualquier actividad sospechosa", dijo Demings.
El alguacil Demings dijo que el atacante había protagonizado un incidente de violencia en este negocio hace tres años, pero no se le presentaron cargos en aquel momento.
Hace un año, la turística ciudad de Orlando fue escenario de un tiroteo en un club gay que dejó 49 muertos, la mayoría puertorriqueños, y decenas de heridos.
Las autoridades se preparan para conmemorar el lunes próximo el primer aniversario de este ataque masivo, considerado el más mortífero en Estados Unidos desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.



