Ciudad de México.- En los municipios de Atizapán de Zaragoza y Nicolás Romero en el Estado de México hay múltiples quejas de los comerciantes por actividades irregulares en el Operativo BOM (Base de Operaciones Mixtas).
En un comunicado, los locatarios denunciaron que en dichos operativos tanto los policías federales, ministeriales del Estado de México, entran a los negocios y toman accesorios y amenazan a los dueños si no pagan una cuota.
Saúl Medina, impresor asentado en la colonia México Nuevo de Atizapán de Zaragoza, asegura que en los cateos ilegales se realizan extorsiones.
Comerciantes, gaseros y gasolineros de Villa de Nicolás Romero, asentados en las colonias Flores Magón, Francisco I. Madero, Vicente Guerrero, Llano Grande y otros, también se quejan de las extorsiones que durante esos operativos se llevan a cabo en sus establecimientos.
“Desde que empezó el año y hasta las últimas semanas, por esta forma de delincuencia de Estado’, inclusive algunos comercios han llegado a cerrar porque los oficiales encapuchados les han llegado a pedir cuota”, señalan los afectados.
Del mismo modo explican que llevan a empleados ante el Ministerio Público, ya sea federal o del fuero común, pero no se consigna ninguna averiguación previa sino que amenazan a sus familias para que paguen determinada cantidad porque en caso contrario se les acusará de delitos contra la salud, sembrándoles droga, y que serán remitidos a prisión.
Así, detallan que son extorsionados y presionados hasta por 48 horas, con el familiar retenido: “Dicen los policías que si denunciamos o `hacemos pedo’ (sic) ya saben dónde vivimos nosotros y nuestras familias. Han llegado al punto, policías ministeriales de Nicolás Romero y Atizapán a decirles que lo que se junta es para las campañas del Estado de México, o ‘para hacer la maleta’ por si pierden”, añaden los quejosos.
Comentan, así mismo, que en estos municipio la delincuencia no ha disminuido ya que por el contrario este tipo de operativos lo único que provocan es temor y desconfianza entre los comerciantes y los pobladores, como bien se comprueba en el Informe de Incidencia delictiva en el Estado de México Enero-Marzo 2016, del Instituto de Estudios Legislativos del Estado de México, en el que se exhibe que en la mayoría de actos de inseguridad, la entidad observa datos alarmantes.



