Ciudad de México.- El gobierno de Venezuela comenzará este jueves su proceso de retiro de la Organización de Estados Americanos (OEA), enfrentado a una creciente presión internacional y una ola de protestas que deja una treintena de muertes.
En un hecho inédito en la OEA, Venezuela se aparta voluntariamente -Cuba fue expulsada en 1962-, alegando "intervencionismo e injerencismo" de un grupo de países, a través del organismo y encabezados por Estados Unidos, para derrocar al presidente Nicolás Maduro.
"Hoy es un día de victoria para Venezuela. Hoy amanecenimos más libres, más independientes", declaró en rueda de prensa la canciller Delcy Rodríguez.
Rodríguez anunció esa decisión "histórica" poco después de que la OEA, con el voto de 19 países, convocara a una reunión de cancilleres -en fecha aún no precisada-, para evaluar la grave crisis venezolana.
"El entreguismo de algunos países de nuestra región lo pagarán caro", manifestó la canciller, al llamarlos una "comparsa de Judas que pretenden la intervención".
El proceso de retiro, que tarda 24 meses, iniciará cuando Venezuela presente una carta de denuncia contra la OEA al secretario general, Luis Almagro.
Almagro ha insistido en la aplicación de la Carta Democrática -para casos de ruptura del orden constitucional-, al acusar al gobierno de Maduro de convertirse en una "dictadura".
La presión internacional arreció este jueves. El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que Venezuela es un "lío" y que está "muy triste" por la situación en ese país.
La Eurocámara urgió a Bruselas a estudiar "otras medidas" para "restablecer la plena democracia" en Venezuela y condenó "la represión brutal" de las manifestaciones.
En busca de solidaridad, que este jueves le dio su aliado Cuba, Venezuela pidió a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) una reunión para el 2 de mayo, donde, según Rodríguez, Venezuela combatirá el "bullying diplomático" de la OEA.
Desde que estallaron las protestas el 1 de abril, tras el fallo del TSJ, Almagro se ha hecho eco de los reclamos de la oposición: elecciones, liberación de "presos políticos", respeto a la autonomía parlamentaria y cese de la "represión" de las manifestaciones.



