Ciudad de México.- Predominaron los ataques y las acusaciones. En todo momento estuvieron ahí los señalamientos de corrupción, de uno al otro lado de la mesa. Salieron a relucir pasados recientes.
Grupo Higa, OHL, la Fundación Juntos Podemos, los descuentos a trabajadores de Texcoco, la ex candidata de Las Choapas, fueron algunos los lastres que se mencionaron y respecto a los cuales ninguno de los aludidos dio una respuesta concreta para sacudirse el señalamiento de sospecha.
Así se desarrolló el primer debate de los candidatos al gobierno del Estado de México que organizó el Instituto Electoral de esa entidad, entre los atisbos de corruptelas y las descalificaciones por incompetencia.
Moderado por el periodista Javier Solorzano, el encuentro tenía una estructura rígida que castigaba con la supresión del sonido al que se pasara del tiempo establecido. El candidato del PRI, Alfredo del Mazo, fue de los que más padeció esta regla del juego, incluso en los momentos más álgidos del encuentro.
Conforme al formato establecido, el arranque de las intervenciones se realizó a manera de introducción y la primera en hablar fue la abanderada del PAN, Josefina Vázquez Mota.
La panista llegó con la espada desenvainada. Se lanzó de inmediato contra el primo del presidente, porque así se refirió al candidato del PRI, y contra la de Morena, Delfina Gómez, de quienes dijo que no serán capaces de acabar con la inseguridad.
Los nervios, por cierto, traicionaron a Delfina desde el inicio, pues en su primera intervención dijo que ella había votado ¡por el gasolinazo!. Después corrigió y dijo que no.
El tiro estaba cantado. Desde la esquina azul, Vázquez Mota recetó golpes directos a la de Morena, sin que hubiera respuesta desde la esquina de la de guinda.
Una y otra vez la panista acusó a Delfina Gómez de haberle recortado el 10 por ciento del salario a los trabajadores del municipio de Texcoco cuando la de Morena fue presidenta municipal, en un total de 72 quincenas, para darle ese dinero a su jefe político Higinio Martínez.
“Eso implica cárcel, de 2 a 9 años, tienes mucho que explicar Delfina a tus trabajadores”, soltó Josefina, quien hasta presentó un sitio de Internet para consultar los cheques con ese recorte al salario, un portal llamado chequesdedelfina.mx que minutos después de anunciado recibía señalamientos en redes sociales, pues el mismo no podía consultarse.
Sólo hasta la parte final de este encuentro la de Morena reaccionó, y lo hizo diciendo que las acusaciones en su contra son una estrategia de sus adversaros porque ella va “requete bien” en las encuestas y le tienen miedo. Pidió a la gente no creer lo que se dice, porque son mentiras, y expuso que su gobierno en Texcoco fue sometido a tres auditorías en las que no se detectó ninguna irregularidad.
Jactancias y expertise
En el primer segmento del debate los candidatos hablaron de seguridad. El del PT, Oscar González, comenzó con la andanada de cifras nada halagüeñas. Dijo que a diario 232 mexiquenses son asaltados, dos mujeres mueren cada día en esa entidad y 137 personas pierden su auto, mientras que 38 mil policías son utilizados para resguardar las casas de políticos y centros comerciales.
Juan Zepeda, del PRD, profundizó respecto al problema. Acusó que los policías mexiquenses sean utilizados como guardias privadas y destacó que, cuando fue alcalde de Nezahualcoyotl logró la mayor reducción de índices delictivos de todos los municipios del estado.
El perredista hecho mano de una lámina que apenas se distinguía para refrendar su dicho, y para refutar los argumentos del priista Alfredo del Mazo, quien en su momento había asegurado que cuando gobernó Huixquilucan redujo en 30 por ciento la incidencia delictiva.
Uno y otro se la pasaron diciendo que fueron los mejores como presidentes municipales, y a ese juego le entró el petista Oscar González, que enarboló lo hecho cuando gobernó Metepec.
Esa tónica de presunción la vino a romper la candidata independiente Teresa Castell, quien impuso su propia jactancia. A lo largo del debate, la abandera sin partido no se salió de un guion que traía escrito.
Castell nunca improviso. Siempre leyó las hojas que estaban sobre su mesa, y el mensaje del que no salió fue el de marcar una clara diferencia entre “ellos”, los políticos de siempre y sus partidos, y “nosotros”, los ciudadanos.
“Basta de partidos, basta de engaños, vota independiente”, decía la abanderada, quien se reconocía sorprendida de los candidatos partidistas. “Ahora resulta Alfredo que eres experto en seguridad, pero con seguridad quieres engañarnos, fuerte y con todo; Josefina, no sabes nada de seguridad, de lo único en lo que eres experta es en gastar el dinero de la gente en tu propio beneficio; Delfina, eres experta pero en aumentar los secuestros, acuérdate cuando estuviste en la presidencia de Texcoco; Juan, en lo que sí eres experto es en exponer espectaculares por todo el estado, con nuestro dinero, por supuesto”, soltó Castell. Ninguno de los aludidos le replicó.
Combate a la corrupción
En el segmento de combate a la corrupción los abanderados se dieron con todo. Fotos y láminas salían a relucir. El equipo de prensa de Delfina Gómez daba a conocer unas imágenes en donde se veía al candidato Del Mazo en el foro donde se realizó el debate, arropando bajo su mesa portafolios con evidencias de presuntas corruptelas de sus adversarios. Uno de esos porfalios decía “Josefina”.
En los minutos siguientes el del PRI mostraría las evidencias que había en ese portafolio. Sacó una foto de Vázquez Mota con Tomás Yarrington, acusado de ligas con el narco, y decía que eso no convertía a su adversaria en narcotraficante.
Luego mostró una foto de Delfina con Alfonso Gómez, acusado de secuestro con una pena de 97 años de cárcel. “Eso no la hace secuestradora, pero el problema son los gobernadores, los alcaldes corruptos, que se roban el dinero de la gente”, expuso Del Mazo.
Acusó a Vázquez Mota de no haber aclarado el uso de 900 millones de pesos que recibió a través de la fundación Juntos Podemos de apoyo a migrantes.
A Delfina le dijo que Morena es sinónimo de incongruencia y le recordó que apenas ayer la diputada y candidata a alcaldesa en el municipio de Las Choapas, Veracruz, Eva Cadena, fue descubierta recibiendo medio millón de pesos que tenían como destinatario al presidente nacional de ese partido, Andrés Manuel López Obrador. Estaba en esas cuando a Del Mazo se le acabó el tiempo y le cortaron el uso de la palabra.
Vázquez Mota no tardó en revirarle. “Alfredo si alguien no tiene calidad moral para hablar de honestidad eres tú. No podrías explicar nada de lo que se ha presentado aquí y si de verdad vas a meter a los delincuentes a la cárcel no sólo te vas a quedar sin amigos, no sé quién te va a poder acompañar en tu campaña”, le dijo la panista.
La defensa de Delfina fue con una lámina en la que se mostraba el árbol genealógico de Alfredo del Mazo. “La corrupción es el árbol podrido de grupo Atlacomulco”, dijo, al acusar que el saqueo promovido por ese grupo familiar y político le ha costado al Estado de México 117 mil millones de pesos.
Juan Zepeda, del PRD, y Oscar González, del PT, se lanzaron también contra el del PRI. El del sol azteca acusó que no se hayan aclarado las ligas y favores con contratos que beneficiaron a las empresas Higa y OHL. El petista fue más allá, al asegurar que de llegar a la gubernatura del estado, meterá a la cárcel al actual gobernador, Eruviel Ávila, y hasta al presidente Enrique Peña, por el saqueo que han hecho en el estado de México.
Zepeda aprovechó un momento de su intervención para incrementar a Delfina Gómez. Dijo que cuando ella salió del gobierno de Texcoco se auto asignó un finiquito por 400 mil pesos, mientras que él, cuando dejó el gobierno de Nezahualcoyotl, solo se otorgó los 36 mil pesos que marcaba la ley.
En la recta final del debate, el candidato del PT lamentó que a lo largo de este encuentro se hubieran escuchado a muchos reyes y reinas magas que prometen mucho para la entidad, pero no aclaran cómo lo lograrán.
Por ello, y frente a las cámaras retó a sus adversarios a firmar un documento por el cual se comprometerían a renunciar en dos años al cargo de gobernador si no cumplían en ese tiempo con sus promesas de campaña. Frente a las cámaras Oscar González suscribió ese documento y se lo pasó al resto de los contendientes; sólo Delfina Gómez lo firmó.
González dijo que si el resto no lo suscribía era porque seguramente estaban mintiendo.



