Ciudad de México.- Cuando este martes subió a la tribuna de la Asamblea Constituyente, las primeras palabras de la diputada Lol Kin Castañeda fueron para su esposa.
Ahí, en uno de los pasillos del salón de sesiones, estaba Judith, la pareja de Lol Kin. Ambas compartieron una mirada de cariño y complicidad, acentuada por el discurso que en ese momento pronunciaba la legisladora.
“Conocerte fue la posibilidad de construir paritariamente los sueños de prestar menos atención a las calificaciones sociales y más tiempo a tu mirada. También fue el encuentro con la desigualdad, perder derechos que ya tenía, por el simple hecho de amar a una persona de mí mismo sexo.
Juntas trabajamos por revertir la desigualdad, de la mano de cientos de organizaciones y de miles de personas que estamos construyendo este derecho. Gracias, Judith, por ser mi compañera y por trabajar por orgullo y dignidad”, expresó Castañeda.
Lo que siguió fue un efusivo aplauso de Judith, de activistas de la comunidad lésbico gay que también estaban en el salón de sesiones y de los diputados del PRD, la bancada a la que pertenece Lol Kin.
Castañeda hablaba en tribuna para presentar una reserva al apartado H del artículo 16 de la Constitución local, relacionado con los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, travesti, transexuales e intersexuales (LGBTTTI).
Como elemento central de la reserva, la legisladora planteaba la necesidad de reconocer la figura del matrimonio civil de quienes integran la comunidad LGBTTTI, con sus hijas e hijos, así como el concubinato y otras formas de unión civil.
“Este matrimonio civil no afecta los derechos de terceras personas ni vulnera el bien superior de las niñas y los niños; por el contrario, fortalece todo el vínculo social, fortalece los derechos humanos, el respeto, la igualdad y la dignidad.
No estamos creando un derecho, que quede claro; no estamos definiendo en la Constitución quién pueda tener derecho al matrimonio ni bajo qué características, estamos solamente enunciado de manera afirmativa que el matrimonio había sido negado a las personas en razón de su condición y su preferencia sexual y que no puede seguir sucediendo”, explicó la diputada del PRD.
Dirigió entonces la mirada hacia la zona de curules donde se sientan los legisladores del PAN y reiteró: “No nos equivoquemos, no estamos hablando de instituciones milenarias, estamos hablando de un derecho civil, el concubinato o alguna otra unión civil”.
El Pleno de la Constituyente aceptó someter a discusión la propuesta y entonces vinieron las sorpresas, una de las mayores fue cuando la diputada del PAN, Teresa Gómez Mont, tomó la palabra desde su curul para anunciar que los integrantes de su bancada votarían en libertad.
Pero las aseveraciones de la panista no quedarían ahí. Reconoció que al interior del PAN y entre sus electores hay personas que pertenecen a la comunidad LGBTTTI, lo que obligaba a los panistas a respetar a esos militantes.
“Reconocemos la lucha que se ha dado al interior del Partido Acción Nacional, y afuera entre la sociedad, en contra de estos temas, pero también reconocemos que al interior del Partido Acción Nacional hay personas con estas características, que nuestros simpatizantes y gentes que votan mayoritariamente por el Partido Acción Nacional pertenecen a estos sectores y tenemos que tener respeto por todos ellos, por los que toman la posición en un sentido o en otro dentro del partido, pero también con el electorado que ha sido tan fiel y leal con nosotros en estas condiciones”, dijo Gómez Mont, en medio de un silencio que solo rompería una rectificación de voto solicitada por la diputada del PRI, Cynthia López Castro.
Del lado del PRI, esa legisladora también pidió el uso de la palabra, para sumarse a la reserva que presentó Lol Kin Castañeda y para asegurar el respaldo del priismo de la Ciudad en este tema.
Pero López Castro tuvo que rectificar casi de inmediato, porque no era acertado decir que el PRI respaldaba del todo el reconocimiento a los matrimonios civiles entre personas del mismo sexo.
PAN y PRI divididos
Así, PRI y PAN votaron divididos, a conciencia, y esa división logró que la reserva de la diputada Castañeda contara con 68 votos a favor y 11 en contra, la mayoría calificada para su incorporación a lo que será el decreto de la Constitución local.
Los responsables de los votos en contra fueron personajes de lo que se esperaba la reacción. Federico Döring, Cecilia Romero y Margarita Saldaña, del PAN; Lisbeth Hernández, José Olvera, Paz Quiñoes y Esther Scherman, del PRI; Alejandro Bustos, del PVEM; así como Aida Arregui, Andrés Millán y Hugo Erick Flores, de PES, juntaron esos 11 votos.
Pero de los entre los que apoyaron la propuesta estaban Santiago Creel, Roberto Gil, Carlos Gelista, Mauricio Tabe, Teresa Gómez Mont y Gonzalo Altamirano, todos ellos del PAN, así como los designados del Ejecutivo federal Claudia Aguilar, Augusto Gómez Villanueva, Beatriz Pagés y Manuel Díaz Infante.
Del PRI llamó la atención que, aunque estaba presente en el salón de sesiones, el coordinador de los tricolores, César Camacho no votó, mientras que Enrique Jackson lo hizo a favor.
La periodista Beatriz Pagés ya había anunciado su respaldo y el de la bancada de los designados por el Ejecutivo federal, menos del coordinador de ese grupo parlamentario, Fernando Lerdo de Tejada, quien no votó.
Al apoyar el reconocimiento al matrimonio civil entre las personas LGBTTTI, Pagés parafraseó al Papa Francisco. “¿Quiénes somos nosotros para juzgar? ¿Quiénes somos nosotros para decidir qué estructura familiar es la buena, la mala o la regular?”, cuestionó la legisladora.
Aunque votó a favor, el perredista Isidro Cisneros, subió a la tribuna para hablar en contra de la reserva de su compañera Castañeda. Para él, la redacción de esa propuesta limita la figura del matrimonio civil y lo hace excluyente, porque deja fuera a otros grupos de matrimonios que merecen reconocimiento.
Con un argumento de riesgos de exclusión, también subió a tribuna el pevemista Alejandro Bustos, quien acusaba que en esta Carta de Derechos sólo se protegen siete determinadas preferencias sexuales, a pesar de que hay reconocidos más de 30, como en la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos, donde se incluyen a las personas andróginas, a las personas que cambian, mezclan o combinan los géneros masculino y femenino; las personas del género intermedio, personas que no tienen identidad de género, ni de hombre ni de mujer; así como las personas de chico a chica, que refieren a las personas que son de sexo masculino de nacimiento, pero que tienen identidades femeninas o apariencias femeninas.
Bustos dijo que todas estas personas quedarán fuera de la Constitución y de la protección constitucional, pues no se les tomó en cuenta dentro del artículo 16 apartado H, en donde se establece: “Esta Constitución reconoce y protege los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, travesti, transexuales e intersexuales, para tener una vida libre de violencia y discriminación”.
Para Alejandro Bustos, el matrimonio entre las personas del mismo sexo no es un derecho fundamental que deba estar en la Constitución de la Ciudad; es un derecho civil ya reconocido en nuestra Ciudad, al cual no debe darse marcha atrás, agregó, al señalar con esto que la discusión se ha dado sin técnica legislativa.
Al del PVEM le respondió la ministra en retiro Olga Sánchez Cordero, quien recordó varias tesis de jurisprudencia generadas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el tema. En una de esas tesis, se coloca en una categoría sospechosa a las normas civiles que definen la institución del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.
Y esas normas se incorporan en una categoría sospechosas, porque provocan la discriminación de privar a las parejas homosexuales de los beneficios materiales y expresivos que se obtienen con la institución familiar.
Otras sorpresas
Pasada la euforia que entre la izquierda generó la aprobación de la reserva de Lol Kin Castañeda, por la que se reconoce el matrimonio civil entre personas LGBTTTI, la sesión continuó con la presentación de otras reservas y así las sorpresas siguieron.
Por primera vez desde que inició en el Pleno de la Asamblea Constituyente la discusión y votación artículo por artículo, el órgano legislativo aprobó una propuesta del diputado de Morena, Jaime Cárdenas Gracia.
Este diputado es uno de los que más sube a tribuna. A diario hace uso de la palabra, para justificar su voto en lo general y para presentar decenas de reservas en la discusión en lo particular.
Su insistencia rindió frutos cuando el Pleno aceptó primero a discusión su reserva y después la aprobó. Incorporada en el apartado L, sobre los derechos de las personas privadas de su libertad, la propuesta hace una adición al artículo. “El derecho a la reinserción social no concluye cuando la persona abandona la prisión, compurga una pena o cumple la sanción, sino que su satisfacción requiere que las personas recobren un sentido de vida digna una vez que han cumplido con las sanciones impuestas”, se señala en la adición.
Quizás Cárdenas ya sabía que esta reserva se aprobaría, pues subió muy sonriente y bromista a la tribuna. Frente al micrófono y con celular en mano, dijo que tenía en la línea a Porfirio Muñoz Ledo, quien en ese momento no estaba presente en el salón de sesiones.
La idea de poner en línea a Muñoz Ledo era para que vía telefónica este constatara una corrección y disculpa de Jaime Cárdenas en el Pleno, quien horas antes había criticado el trabajo de redacción y de estilo que hace la Conferencia de Armonización respecto a los documentos que se van aprobando durante la sesión.
Cárdenas había acusado que la Conferencia de Armonización, presidida por Muñoz Ledo hace mal su trabajo e incurre en cacofonías al momento de hacer la corrección de estilo.
Cuando Jaime Cárdenas aclaró por qué tenía al teléfono a don Porfirio y una vez que terminó la llamada, Alejandro Encinas, presidente de la Mesa Directiva le dijo al de Morena que hubiera aprovechado para decirle a Muñoz Ledo que viniera al Pleno a cumplir con su obligación de votar.
Diputados taurinos
De las sorpresas que trajo esta sesión y contrario a lo que ha ocurrido en sesiones pasadas, la Asamblea Constituyente logró discutir tres artículos de la Comisión Carta de Derechos.
Su promedio de discusión ha sido de artículo y medio, pero hoy los legisladores no sólo aprobaron el artículo 16; hicieron lo mismo con el artículo 17 en lo general y en lo particular, relacionado con el derecho a la Ciudad, y alcanzaron a llegar al debate en lo general del artículo 18, sobre una Ciudad habitable.
En este artículo 18 viene incorporado un apartado B, que se relaciona con la protección a los animales. Elena Chávez, legisladora del PRD, subió a tribuna para señalar que encontró una fuerte resistencia de un grupo de legisladores a los que llamó “diputados taurinos”.
“Es muy triste que hasta mi curul haya llegado el maestro Bernardo Bátiz que era más digno defender a un boxeador que a un animal. ¡Qué pena maestro Bátiz! Y también quiero decirles a los diputados constituyentes taurinos que están aquí y que han criticado muchas veces a la mafia del poder que ustedes pertenecen a esa mafia porque detrás de la corrida de toros está esa mafia”, acusó la diputada perredista.
Por supuesto que Bátiz negó haber lanzado ese dicho. Subrayó que condena el maltrato y la crueldad contra los animales y consideró que las palabras que pudo haberle dicho fueron mal interpretadas.
Una eufórica Elvira Daniel Kabbaz, de Morena, le exigió a Elena Chávez retirar sus palabras para que esa acusación no quedara registrada en el Diario de los Debates. La del PRD no lo hizo y, por el contrario, retó a Bátiz a que demuestre la veracidad de sus palabras durante la votación del apartado B.



