Ciudad de México.- La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, suspendida de sus funciones desde hace tres meses, compareció ante 81 miembros del Senado para defenderse de las acusaciones que pueden concluir con su destitución.
"El 1 de enero de 2015 asumí mi segundo mandato y asumí el compromiso de defender y cumplir la Constitución. En el poder, asumí el compromiso de mantener, defender y respetar la Constitución", dijo al inicio de su discurso.
Rousseff afirmó que lo que está en juego no sólo es su mandato, sino el respeto a la Constitución y a los votantes que la designaron en el cargo.
"Todos saben que no destiné dinero público del gobierno en beneficio propio. Estamos a punto de la concreción de un verdadero golpe de Estado", añadió.



