Ciudad de México.– La reconciliación entre el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, y el presidente Enrique Peña Nieto, se diluyó de inmediato.
Tras su encuentro en Los Pinos para limar asperezas, Mancera arremetió contra las reformas estructurales, impulsadas por el ex gobernador del Estado de México.
Durante la reunión plenaria de los diputados federales perredistas, el jefe de Gobierno dijo que las reformas educativa y energética "no funcionaron".
Pidió a los diputados del PRD estar pendientes de la reforma en materia de seguridad, porque "pese a los avances derivados del nuevo sistema de justicia penal, es necesario reforzar temas relativos a la libertad de los presos".
"Aquí podemos tener una agenda muy estratégica que también vea las reformas de las reformas, hoy no están funcionando la reforma energética, ni la reforma de educación", afirmó Mancera.
El gobierno de Peña Nieto enfrenta una crisis debido al fracaso de las reformas estructurales que logró con el Pacto por México, debido a que no han podido implementarse y en el caso de la energética ha sido peor por el desplome del precio del petróleo en el mundo.



