«Vamos en el rumbo que marca la Ciudadanía»: Mancera

Ciudad de México.- La tarde del 31 de Octubre de 2014, Miguel Ángel Mancera entró al quirófano del hospital ABC a atenderse una arritmia. La intervención sería sencilla, cerró los ojos y entró en un sueño profundo. A las 5 de la mañana del día siguiente, al recobrar conciencia, supo que por un error la operación fue a corazón abierto. Durante siete minutos su corazón dejó de latir.

«Si no fuera porque me pude ver un poquito la herida no estaría muy convencido de que me intervinieron», dijo Mancera por vía telefónica a los medios de comunicación a menos de 10 horas de salir de la cirugía mayor. Así se mantuvo una semana, sin dejar de gobernar.

A un año de distancia, el jefe de Gobierno de la capital de México luce entero, sólo lleva la cicatriz en el pecho y ha retomado el paso: diario corre cinco kilómetros y carga una agenda desde las 7 de la mañana hasta las 11 de la noche.

Sentado en su oficina del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, Mancera admite que en sus tres años de gobierno, ese trance ha sido el más complicado, sin embargo, ahora está listo para andar en la carrera presidencial de 2018. «De vez en cuando se siente un poquito el alambre en el esternón, pero fuera de eso me siento bien», dice sonriente a Capital MX.

Mancera se mantiene sin filiación partidista. Desde campaña y hasta el día de hoy se le ha preguntado con insistencia si se afiliará en algún momento al Partido de la Revolución Democrática (PRD) y su respuesta es tajante:«no está en mis planes».

La víspera de su tercer informe de gobierno, Mancera se anotó en la contienda presidencial. «Si quiero ser presidente» declaró a Capital MX hace tres meses.

Hoy la pregunta que la hacen es por qué quiere ser Presidente. «Es una responsabilidad y un honor para cualquier mexicano», señala.

El 5 de diciembre del 2012, Mancera presentó un gabinete propio, en el que limitó a dos los espacios en el gabinete para el PRD. Las críticas fueron severas y acompañadas de un malestar ciudadano por considerarlo una señal de acercamiento con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), más aún cuando desde el primer día de gestión mantiene una relación cordial con el presidente Enrique Peña Nieto.

Al cumplir tres años en el poder, la incógnita es si está dónde se visualizó. «Estoy viendo algunas cosas que se consolidan, eso me motiva, varias tareas que vamos a seguir impulsando, programas que ahora sí toman cuerpo, vamos a marcar el sello de modernizar la ciudad», dice.

Ese compromiso lo hizo en campaña, consciente de que un antecesor Marcelo Ebrard había colocado a la ciudad ante los ojos del mundo, y Andrés Manuel López Obrador instaurado un piso social amplio para los capitalinos.

Aunque la política social en la ciudad es amplia, existen dudas de que sea universal y garantista. «Esa es la idea, de que sea universal y garantista, sobre todo cuando se plasma en ley, plasmada en ley debe seguir esa línea, no puede separarse y creo que así ha sido», asegura.

La política social, es un tema en el que Mancera ha dado resultados e incluso el Coneval reveló en 2014 que en la capital del país se redujeron las personas con hambre.

Sin embargo, el punto más débil del jefe de Gobierno en los primeros tres años de gobierno ha sido la tutela de derechos humanos, en particular el de la libertad de la expresión, que se vive intensamente en las calles de la Ciudad de México.

-¿Por qué hay dudas sobre el respeto a los derechos humanos en la capital del país?

La ciudad ha vivido momentos muy complicados, de ira, de violencia, que no son deseables y cuando se presenta esto y se usa la policía no hay una garantía plena de los sucesos finales. Ahora no hemos tenido problemas desde el 2 de Octubre de 2014 cuando por primera vez no se utilizó a la policía.

Mancera juró protesta en medio de un conflicto social por la represión que hubo el 1 de diciembre tras la asunción del poder de Peña Nieto.

Luego se fueron abriendo otros frentes en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y con la llegada de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para iniciar la resistencia a la reforma educativa que se aprobó en 2013 como parte del Pacto por México firmado por el PRD, el PRI y PAN.

Al cumplir un año de gobierno, Mancera admitió que había sido un tiempo difícil. Su popularidad en las encuestas comenzó a ir a la baja tras haber sido el mejor candidato a jefe de Gobierno de la izquierda con la suma de 3 millones de votos.

En el segundo año siguieron las secuelas de acompañar al gobierno de Peña Nieto en las reformas estructurales que incluyeron la energética, que según la izquierda, representa la privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex).

La popularidad de Mancera cayó 20 puntos y así se enfiló a la elección constitucional intermedia del 7 de junio pasado.

El resultado fue catastrófico para el PRD, con la pérdida de la mayoría absoluta, pero a su vez, la capital del país refrendó su vocación de izquierda al empoderar al partido de Morena, que preside López Obrador.

«Ganó la democracia», dijo tras esos días negros para el PRD. Sin embargo, las críticas le llegaron y lo colocaron como responsable de la debacle y la nueva fuerza política presionó para exigir un cambio en el estilo de gobierno. Mancera, de un día para otro, pidió a todo su gabinete la renuncia.

-¿Cuándo se dio cuenta que tenía que cambiar gabinete?

-Te habla la ciudad, te das cuenta de muchas cosas que en la ciudadanía quiere y está buscando, y entonces, por ahí tienes que ir avanzando y marcar el rumbo. 

-¿En qué momento se sintió en el camino equivocado?

-Cuando empezamos a sentir la opinión de la gente y es cuando hacemos el planteamiento de cambiar, de hacer un giro, recomponer, pasaron las elecciones y también marcaron un antes y después.

-¿Cómo interpreta el 7 de junio de 2015?

-Una izquierda dividida y un voto dividido, así lo veo un voto dividido con un capital electoral y un voto dividido también por las propias gestiones que se realizaron y acciones de gobierno que no gustaron, hay que asumir la responsabilidad de cosas que se hicieron. A nadie le gusta que tengamos cerrada la Línea 12, pero era indispensable. 

El episodio de la Línea 12 lo cerró Mancera el pasado 29 de Noviembre tras un año de 8 meses de haber suspendido el servicio por el riesgo de un descarrilamiento.

Contrario a lo que todos suponen, Mancera asegura que su relación es cordial con Ebrard, con López Obrador está vigente su amistad.

-Rumbo a 2018 ¿Se sigue considerando de izquierda?

-Sin ninguna duda, yo creo que la convicción y el trabajo que se realiza en esta ciudad así es, es una vocación.

Tras estos tres años de trabajo, pareciera que los vientos se acomodan a su favor: El Congreso de la Unión aprobó la Reforma Política del DF; se aprobó su propuesta de desindexar el salario mínimo, la Línea 12 fue reaperturada, y el programa Médico en tu Casa, que recién se puso en marcha, ya es requerido en los estados de la República.

Es Miguel Ángel Mancera a la mitad del camino.

Luis Eduardo Velázquez
Luis Eduardo Velázquez
Soy licenciado en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y licenciado en Derecho por la UNAM, con estudios de Maestría en Ciencias Jurídicas por la Universidad Panamericana (UP) y estudios en Filosofía. Soy analista político especializado en asuntos electorales, legislativos, democracia, derecho a la información, libertad de expresión y derechos humanos.Soy director y fundador de Capital CDMX, medio desde el que impulso el periodismo político y de investigación enfocado en el poder público, la rendición de cuentas y la vida institucional de la Ciudad de México.En el ámbito académico, mi línea de investigación se centra en el sistema de Derechos Humanos, con énfasis en libertad de expresión, derecho a la información, democracia y Estados constitucionales, así como en la ciencia y filosofía del periodismo.Soy autor del libro Diágoras, el prudente, una obra que explora la reflexión política, filosófica y jurídica desde una perspectiva crítica sobre el poder, la prudencia y la condición humana.Me desempeño como secretario de la Asociación Periodismo Nación MX, dedicada al fortalecimiento del gremio periodístico, la reivindicación del periodismo mexicano y la construcción de un marco jurídico que proteja los derechos de las y los periodistas.Escribo la columna Contragolpe y participo como analista en El Heraldo Televisión y en el canal de YouTube CDMX TV. He sido reportero en los diarios Milenio y 24 Horas, así como en radio para Enfoque Noticias de NRM Comunicaciones. También he colaborado en revistas como Obras, Chilango y Forbes México.Además de mi labor periodística, soy amante de la buena letra: escribo poesía y desarrollo trabajo plástico en distintos formatos.

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