Ciudad de México, abril de 2026. Aunque el gobierno federal mantiene un esquema de subsidios al combustible, el precio de la gasolina en México sigue siendo una de las principales preocupaciones para los ciudadanos, quienes no perciben una disminución real en su gasto diario.
El mecanismo aplicado consiste en estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lo que permite amortiguar aumentos derivados del mercado internacional, pero no reduce el precio base del combustible.
Datos duros: el precio sigue presionado
En 2026, el precio promedio de la gasolina regular en México se ubica alrededor de los 23 a 25 pesos por litro, dependiendo de la región. Esto ocurre en un contexto donde el petróleo y el tipo de cambio continúan siendo factores determinantes.
México importa más del 60% de las gasolinas que consume, lo que lo hace vulnerable a las fluctuaciones internacionales.
Subsidio vs realidad
El gobierno ha destinado miles de millones de pesos en estímulos fiscales para contener incrementos. Sin embargo, este subsidio funciona como un “amortiguador”, no como un descuento.
Sin este mecanismo, especialistas estiman que el precio podría ser entre 2 y 4 pesos más alto por litro, lo que explica la narrativa oficial, pero no cambia la percepción ciudadana.
El bolsillo como indicador real
Para el usuario, el dato es simple: llenar un tanque de 40 litros puede costar cerca de 1,000 pesos, una cifra que impacta directamente en la economía familiar y en costos de transporte.
El debate no es solo técnico, sino político: la diferencia entre contener precios y hacerlos realmente accesibles.


