El grupo político que encabezan el ex perredista Víctor Hugo Lobo Román y su hijo del mismo nombre mostró una ruptura que pone una encrucijada dentro de la bancada de Morena en el Congreso capitalino y que al menos hoy derivó en golpes e intervención de la Policía en las escalinatas del recinto de Donceles.
Este miércoles el diputado propietario del cargo Gerardo Rodríguez García, notificó al Congreso de la Ciudad que retomaría sus funciones como legislador, luego de haber pedido licencia desde el 2 de septiembre de 2024.
Rodríguez pidió licencia tan solo un día después de haber rendido protesta como diputado de la bancada de Morena en la Tercera Legislatura en el Congreso de la Ciudad, plegándose a sus jefes políticos para quienes llegó a trabajar como chofer.
Así, le cedió la curul a su suplente en la diputación, quien es nada menos que el junior Víctor Hugo Lobo Rodriguez.
Pero el diputado Gerardo presentó un escrito al que se le dio lectura este miércoles durante la sesión de la Comisión Permanente.
Rodríguez dio a conocer en ese escrito que retomaba sus funciones de manera inmediata, desplazando de esa manera a Víctor Lobo quien no se quedó de brazos cruzados, ni dispuesto a dejar la curul..
Esta mañana al tratar de ingresar al recinto de Donceles para ocupar su lugar, Rodríguez García se encontró con que un grupo de sujetos afines a Víctor Lobo ya lo esperaba para agredirlo.
Aún así se acercó a la valla metálica que da acceso a las escalinatas del recinto, rodeado de personas que lo golpeaban, empujaban e insultaban.
Personal de Resguardo del Congreso trató de contener a la turba que rodeaba al legislador, quien a pesar de los ataques logró llegar a la puerta principal del Congreso, flanqueado por sus agresores y por algunos elementos de Resguardo quienes intentaban protegerlo.
Pero el diputado no pudo ingresar al recinto legislativo pues las puertas no se abrieron para él, a pesar de ser parte de la Tercera Legislatura.
Desde el interior, el suplente Víctor Lobo observaba la escena sin inmutarse, incluido al ex chofer que permanecía afuera visiblemente consternado y desaliñado como resultado de los golpes y jaloneos.
A solicitud de la Mesa Directiva del Congreso, granaderos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana llegaron al lugar para formar una valla de escudos entre los agresores y el diputado de Morena.
Durante la sesión de la Comisión Permanente la puerta del recinto volvió a abrirse y los golpeadores se retiraron del lugar, lo que le permitió al diputado Rodríguez García entrar al edificio pero sin ocupar su curul, lo que ya generó una situación de incertidumbre política.
Al inicio de la Permanente, desde la Mesa Directiva se dio lectura al oficio enviado por Rodríguez sobre su reincorporación.
“La o el diputado con licencia que comunique la reincorporación al ejercicio de su cargo, presentará escrito firmado y dirigido a la o él Presidente. La o el Presidente lo comunicará de inmediato a la o el diputado suplente en funciones y al pleno de manera improrrogable en la sesión.
“Al respecto, me permito informar mi reincorporación a las actividades legislativas de este Congreso a partir del miércoles 21 de enero. Lo anterior con la finalidad de dejar sin efecto la licencia que me fue concedida el pasado 2 de septiembre de 2024 y retomar mis actividades parlamentarias con todos los derechos y obligaciones que el cargo me confiere”, notificó el legislador.
La presidenta en turno de la Mesa Directiva, la morenista Yuriri Ayala, dio por enterado al Congreso del regreso a la curul y pidió notificarlo también “a las unidades administrativas para los efectos legales y administrativos a que haya lugar”, dijo.
Así, hay un diputado que por ley es titular de la curul y un legislador de facto que es suplente y no quiere dejar la posición.
Sobre ello habló en entrevista el presidente de la Mesa Directiva, el pevemista Jesús Sesma, quien dijo haber recibido una misiva sobre una reincorporación y por ley debe darle cauce.
Dijo que buscará mediar para resolver lo que reconoció como un problema político.
Sesma reveló que antes de la agresión contra Gerardo Rodríguez, desayunó con él y le dijo que está en su derecho de regresar a la diputación, pero reconoció que a todos tomó por sorpresa la protesta violenta afuera del Congreso.


