La Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) dio a conocer los resultados preliminares correspondientes a noviembre de 2025 sobre el desempeño de la industria mexicana de vehículos pesados. Pese a que diversos indicadores continúan mostrando retrocesos, la organización subrayó que el sector mantiene una estrategia de recuperación a mediano y largo plazo, impulsada por la innovación, la sostenibilidad y el fortalecimiento constante de la capacidad productiva instalada en México.
En materia de ventas al mayoreo, noviembre cerró con 2,809 unidades colocadas, lo que significó un descenso del 56.9% respecto al mismo mes de 2024. El acumulado entre enero y noviembre alcanzó 27,175 unidades, equivalente a una baja del 53.4% en comparación con las 58,331 unidades registradas en el mismo periodo del año previo. Aun así, el sector reportó un repunte mensual de 7.9% en noviembre, reflejando un movimiento positivo tras meses de contracción.
La actividad manufacturera también registró cambios importantes. Durante noviembre, se ensamblaron 13,108 unidades de vehículos pesados, 28.0% por debajo de las registradas un año antes en el mismo mes. En el acumulado anual, la producción sumó 126,407 unidades, lo que significó una reducción del 36.0% frente a las 197,597 producidas entre enero y noviembre de 2024. Pese al retroceso anual, noviembre mostró un crecimiento del 83.8% respecto al mes anterior, marcando un repunte significativo en el ritmo de producción.
En cuanto a exportaciones, noviembre terminó con 10,367 unidades enviadas al extranjero, un 21.9% menos que en igual mes del año anterior. El acumulado de once meses alcanzó 103,404 unidades exportadas, cifra que representa una disminución del 30.5% en comparación con las 148,802 unidades colocadas en el extranjero durante el mismo periodo de 2024. A nivel mensual, sin embargo, se dio un repunte notable del 98.6% respecto a octubre.
Frente a este panorama, el presidente ejecutivo de la ANPACT, Rogelio Arzate, se refirió a la iniciativa del Gobierno de México encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. A través de su presidente ejecutivo, Rogelio Arzate, la asociación reafirmó su compromiso con la estabilidad y crecimiento del sector, subrayando que la industria automotriz y del autotransporte se mantiene enfocada en elevar la calidad del empleo, fortalecer la productividad y consolidar la competitividad nacional e internacional.
Explicó que la transición hacia una jornada laboral de 40 horas debe contemplar un proceso “gradual, ordenado y flexible”, con la finalidad de evitar impactos adversos en la sostenibilidad de las empresas y en la operación de los modelos de negocio.
Rogelio Arzate también se refirió al anuncio del incremento del salario mínimo para 2026, señalando que un aumento del 13% permitirá reforzar el poder adquisitivo de los trabajadores. Afirmó que la industria de vehículos pesados continuará promoviendo el desarrollo integral de las y los trabajadores y sus familias, ya que ese enfoque genera beneficios tanto para las empresas como para la sociedad.
La asociación reiteró que, pese al contexto desafiante, seguirá colaborando estrechamente con autoridades y empresas del sector para consolidar la productividad, la capacidad de producción y las exportaciones, con la meta de avanzar hacia una recuperación firme y sostenida que favorezca a toda la industria.
Durante Expo Transporte ANPACT 2025, Rogelio Arzate recibió el distintivo “Hecho en México” otorgado por la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard. El presidente ejecutivo puso en valor este reconocimiento al sostener que “el sello ‘Hecho en México’ reconoce la calidad y la solidez de la industria de vehículos pesados. Es un mensaje de confianza para nuestros socios comerciales y para los miles de trabajadores que sostienen esta cadena productiva”, destacando la relevancia del aval institucional para una industria que ya es referente global.
En paralelo, la asociación remarcó la urgencia de que continúen las acciones para frenar la importación de vehículos pesados usados provenientes de Estados Unidos. Advirtió que, al mes de septiembre, por cada 100 unidades nuevas vendidas en México ingresan casi 70 unidades usadas, fenómeno que representa riesgos significativos tanto para el medio ambiente como para la seguridad vial.


