El mundo del rock está de luto: Ozzy Osbourne, ícono del heavy metal y voz emblemática de Black Sabbath, falleció este martes a los 76 años, dejando un legado musical irrepetible y una historia de excesos, reinvención y pasión por la música.
Conocido como el “Príncipe de las Tinieblas”, Ozzy cambió para siempre el panorama del rock desde finales de los años 60. Su voz marcó generaciones, primero al frente de Black Sabbath y después como solista, donde acumuló millones de seguidores en todo el mundo.
Durante los últimos años enfrentó múltiples problemas de salud, incluyendo un diagnóstico de Parkinson. A pesar de ello, se mantuvo activo hasta sus últimos días, incluso ofreciendo recientemente un emotivo concierto de despedida en su natal Birmingham.
Un legado inmortal
• Fundador de Black Sabbath, banda pionera del heavy metal.
• Reconocido por éxitos como Paranoid, Iron Man, War Pigs y Crazy Train.
• Vendió más de 100 millones de discos a lo largo de su carrera.
• Su vida también dejó huella en la televisión con el reality show The Osbournes, que lo acercó a nuevas generaciones.
Ozzy falleció rodeado de su familia y en calma, según confirmó su círculo cercano. La noticia ha provocado una ola de reacciones en el mundo musical, con miles de fanáticos despidiéndose de quien fuera uno de los grandes rebeldes del rock.
Último adiós
Su despedida no fue silenciosa: apenas a principios de julio, Ozzy se subió una vez más al escenario junto a Black Sabbath en un concierto multitudinario en su ciudad natal. Un cierre a la altura de su leyenda.
Ozzy Osbourne se va, pero su influencia, su voz y su estilo irreverente permanecerán por siempre.


