Las autoridades de salud y seguridad de Estados Unidos han lanzado una nueva alerta tras detectar la presencia de metanfetaminas en pastillas que simulan ser medicamentos recetados, una táctica que, aseguran, está siendo utilizada por cárteles mexicanos para enganchar a nuevos consumidores de drogas, incluidos adolescentes y jóvenes.
Según los reportes, estas pastillas —que imitan fármacos como Adderall, OxyContin o Xanax— contienen dosis letales de metanfetamina o fentanilo, lo que ha disparado el número de sobredosis en varias ciudades estadounidenses. La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) ha vinculado esta nueva ola de drogas adulteradas con operaciones del Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, quienes estarían diversificando sus estrategias para expandir su base de clientes.
Expertos advierten que esta práctica no solo representa un incremento del riesgo sanitario, sino que también convierte a estas organizaciones en actores más peligrosos, al difuminar las líneas entre medicamentos y drogas ilegales. Además, muchos consumidores, especialmente jóvenes, no están al tanto de los componentes reales de estas pastillas, lo que agrava el problema de salud pública.
Las autoridades estadounidenses instan a la población a no consumir medicamentos obtenidos fuera de farmacias reguladas y continúan con las investigaciones para rastrear las redes de distribución y frenar esta amenaza que ya cobra cientos de vidas al mes.
La crisis de opioides y estimulantes sintéticos en Estados Unidos sigue en ascenso, ahora impulsada por una estrategia cada vez más sofisticada de los cárteles mexicanos.



