En un movimiento que refuerza las suspicacias sobre la relación entre la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la empresa Sincronía Médica Aplicada (SIMA), esta última fue nuevamente favorecida con un contrato millonario por más de 530 millones de pesos, en una licitación resuelta durante la madrugada con un procedimiento poco claro. El contrato responde a la Licitación Pública Electrónica Nacional LA-07-110-007000999-N-417-2025, para el suministro de materiales, insumos y apoyo técnico en procedimientos de hemodinamia en instalaciones médicas militares.
Con este nuevo acuerdo, SIMA, dirigida por Nelly Guevara Garibay, acumula más de mil millones de pesos en contratos entregados durante 2025, todos bajo señalamientos de irregularidades. Lo que ha generado controversia en esta licitación es que SIMA no presentó la propuesta más barata ni la mejor evaluada en términos generales, pero aún así fue seleccionada. Según la SEDENA, se aplicó un criterio por puntos y porcentajes que dejó fuera a otras seis empresas, sin explicar claramente las calificaciones obtenidas por cada una.
Esto ha despertado inquietud entre observadores y analistas, ya que existen antecedentes de otras licitaciones declaradas desiertas, que luego fueron adjudicadas directamente a SIMA. Medios de comunicación han documentado esta práctica como una estrategia recurrente para excluir a competidores y beneficiar a la empresa de Guevara. Esta situación fortalece la percepción de favoritismo institucional, especialmente cuando se omite detallar los procesos de evaluación técnica y económica.
Los contratos entregados a SIMA se suman a una larga historia de adjudicaciones en diversas entidades y dependencias federales, incluyendo el ISSSTE y los gobiernos estatales de Chihuahua, Jalisco y Veracruz. Durante los últimos dos sexenios, la empresa ha obtenido más de mil 300 millones de pesos en contratos, muchos de los cuales también fueron observados por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) debido a presuntas irregularidades en su adjudicación.
Además del contrato recién otorgado, en 2025 SIMA también fue beneficiada con la licitación LA-07-110-007000999-N-408-2025 por 108 millones 991 mil pesos para proporcionar insumos y equipo quirúrgico en angiología y cirugía vascular. Otro contrato importante fue la licitación LA-07-110-007000999-N-402-2025 por 365 millones 549 mil 203 pesos, relacionado con servicios de imagenología y radiología invasiva para unidades médicas militares.
La concentración de contratos en una sola empresa en sectores estratégicos del sistema médico militar, como anestesia, banco de sangre y radiología, ha sido criticada por la falta de competencia real. Esto ocurre bajo la gestión de la Dirección General de Sanidad Militar, encabezada por Miguel Ángel Aguirre Lara, en un entorno donde los vínculos entre mandos militares y SIMA son cada vez más visibles, sin que existan consecuencias administrativas o legales.
La falta de transparencia en los fallos licitatorios, especialmente cuando se publican en horarios inusuales y sin desglose de puntajes, contribuye a debilitar la confianza pública en los procesos de adquisición. A pesar de los señalamientos, la SEDENA no ha ofrecido explicaciones adicionales ni ha dado seguimiento a las observaciones de la ASF.
Todo indica que la dinámica de adjudicación directa o por criterios opacos continuará favoreciendo a SIMA mientras persista la falta de escrutinio institucional. La reciente asignación nocturna de 530 millones de pesos a esta empresa no solo incrementa las dudas sobre la legalidad del proceso, sino que refleja un patrón sostenido de contrataciones en las sombras.



