La Ciudad de México se mantiene como una de las entidades con mayores índices de extorsión en el país, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). De enero a mayo de 2025 se han registrado más de 1,300 carpetas de investigación por este delito, lo que representa un aumento del 20% respecto al mismo periodo del año anterior.
Los tipos de extorsión más comunes en la capital son:
• Extorsión telefónica: Llamadas con amenazas o engaños para obtener dinero.
• Cobro de piso: Comerciantes y empresarios son presionados para pagar “cuotas” al crimen.
• Secuestro virtual: Las víctimas son obligadas a aislarse mientras se exige rescate a familiares.
• Extorsión digital: A través de redes sociales, se intimida a menores o mujeres para obtener imágenes o dinero.
Ante el crecimiento sostenido del delito, el Congreso de la Ciudad de México aprobó reformas al Código Penal que endurecen las penas por extorsión, llevándolas hasta 20 años de prisión cuando existan agravantes, como amenazas a menores, adultos mayores o personas con discapacidad.
Sin embargo, pese a las reformas legales, el delito no ha disminuido. Autoridades reconocen que la cifra negra es alta, pues muchas víctimas no denuncian por miedo o desconfianza en las instituciones. Además, las bandas delictivas han diversificado sus métodos, incluyendo nuevas tecnologías y redes sociales para contactar y manipular a sus víctimas.
Organizaciones civiles y expertos en seguridad advierten que sin mayor vigilancia, inteligencia policial y campañas de prevención efectivas, la extorsión seguirá creciendo como una de las formas más rentables y de bajo riesgo para el crimen.
En la CDMX, la extorsión ya no es una llamada incómoda. Es una amenaza constante.


