Las autoridades capitalinas tacharon de invasores a vecinos de Tepito y Tlatelolco que rechazan la instalación de un albergue para migrantes en la Escuela Libre de Homeopatía en la calle de Peralvillo 75.
Bajo esa narrativa el gobierno de Clara Brugada envió hoy a granaderos para replegar a los vecinos que se encontraban en el sitio a fin de impedir la instalación de ese albergue.
La Secretaría de Gobierno que encabeza César Cravioto emitió esta noche una tarjeta informativa en la que culpa a la diputada federal del PRI Mónica Elizabeth Sandoval Hernández de ingresar al predio e incitar a su ocupación ilegal.
Cravioto advirtió que por ello presentará denuncias penales en contra de la legisladora y de las personas invasoras que además agredieron a la Policía.
PRESENTARÁ DENUNCIAS
Según el secretario de Gobierno ese espacio se encontraba bajo el resguardo del GobCDMX pero fue invadido por alrededor de 20 personas quienes fueron desalojadas y se logró asegurar el predio nuevamente.
Añadió que alrededor de las 15:00 horas este grupo de personas, encabezado por la diputada federal Mónica Elizabeth Sandoval, ingresó al predio, lo cual constituye un acto delictivo.
Lamentó que durante el operativo, un grupo de inconformes arrojó piedras, botellas y diversos objetos contra la Policía.
César Cravioto reiteró que este inmueble fue durante muchos años un hospital pediátrico y posteriormente la Escuela Libre de Homeopatía, pero que hoy día pertenece al gobierno capitalino.
Advirtió que no se admitirá ninguna arbitrariedad por parte de una diputada, ni se consentirán acciones que pongan en riesgo la integridad de la ciudadanía y no tolerará despojos e invasiones en la capital.
ALCALDESA CON VECINOS
El conflicto ya generó un clima de confrontación con la alcaldesa en Cuauhtémoc Alessandra Rojo, quien en redes sociales reprochó el actuar del gobierno de Clara Brugada.
“Lamentamos profundamente que se utilice la violencia y a los cuerpos de seguridad para reprimir a quien piensa diferente”, escribió la alcaldesa.
Expuso que instalar un albergue en una zona con graves retos de seguridad como Tepito no solo pone en riesgo a quienes transitan o viven ahí, también abre nuevos focos de reclutamiento para el crimen organizado.
Calificó de irresponsable ignorar lo que esto conlleva, como más riesgo para niñas, niños, mujeres y familias enteras.
“Colocar este tipo de instalaciones en una zona roja es una bomba de tiempo para la salud, el orden público y la movilidad”, insistió Rojo de la Vega.
Criticó que el Gobierno de la Ciudad se niegue a dialogar con la comunidad afectada y exigió que se instale de forma inmediata una mesa de conciliación.
Alessandra Rojo argumentó que no es un tema de ella o de partido, sino de seguridad pública, salud y movilidad.
Al asegurar que está del lado de los vecinos, la alcaldesa enfatizó que el diálogo y las consultas no son favores que hace el gobierno, sino deberes de los servidores públicos.



