“Es necesario modernizar las unidades de carga y pasaje a nivel nacional para obtener mayores niveles de eficiencia, elevar la calidad de vida y la seguridad de los usuarios; aminorar los índices de emisiones, y por tanto, resguardar la salud pública, el medio ambiente y la vida de las personas”, puntualizó.
Durante una conferencia de prensa, Arzate presentó cifras del comportamiento del sector entre enero y abril de 2025. La importación de vehículos pesados usados registró una baja de 23.9% respecto al mismo periodo del año anterior, aunque continúa siendo superior en 102.6% frente a 2023 y en 263.5% comparado con 2022.
El dirigente de la ANPACT subrayó la necesidad de restringir el ingreso de unidades “chatarra” para incentivar la demanda de vehículos nuevos y reforzar el dinamismo económico. “Además del impacto social positivo que traería consigo renovar la flota y evitar la entrada de vehículos pesados chatarra desde Estados Unidos, no podemos dejar de lado los impactos económicos favorables al impulsar el mercado interno”, comentó.
El llamado de la asociación también incluyó la creación de mecanismos de financiamiento accesibles para transportistas de todos los tamaños, especialmente para unidades de carga clasificadas en las clases 6, 7 y 8. Arzate agregó que tales apoyos deberían vincularse con programas estatales de retiro de vehículos antiguos como parte de una política integral para reducir la huella ambiental.
En el plano comercial, el presidente de la organización reiteró el valor estratégico del T-MEC en la operación de la industria automotriz pesada, al establecer reglas claras que fomentan la competencia y transparencia. Señaló que este marco ha facilitado la integración regional, permitiendo que los vehículos mexicanos transporten el 70% del comercio con Estados Unidos.
En cuanto a los indicadores industriales de abril, se reportaron 1,984 unidades vendidas al mayoreo, lo que representa una caída de 55.2% frente al mismo mes de 2024. La producción cerró con 11,321 vehículos, lo que implicó una disminución de 24.3%, y las exportaciones sumaron 8,964 unidades, una reducción de 21.3%.
De enero a abril, las cifras acumuladas indican 9,914 vehículos comercializados, 52,632 producidos y 42,772 exportados. Estas cifras reflejan contracciones de 43.3%, 22.3% y 20.0%, respectivamente, en comparación con el mismo lapso del año anterior.
Un comportamiento distinto se observó en el segmento de autobuses foráneos. Las ventas en los primeros cuatro meses de 2025 crecieron 49.2%, al alcanzar 634 unidades. En términos anuales, el aumento fue de 40.4%, con un total de 132 unidades colocadas en abril.
Arzate concluyó que, pese a los desafíos actuales, se mantiene la expectativa de colaboración entre autoridades federales, estatales y municipales, así como con la academia, la sociedad civil y el sector privado.
“Confiamos en que los titulares de cada dependencia continuarán su trabajo coordinado para mantener el diálogo, además de fomentar la atracción de inversiones y la competitividad de México y de América del Norte”, señaló.


