El Bosque de Chapultepec, considerado el bosque urbano más antiguo de América Latina, es uno de los sitios de mayor tradición en México, valorado por su importancia cultural, histórica, social y natural. Su conservación es esencial para preservar esta joya de la Ciudad de México.
La Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) ha publicado recientemente el Programa de Manejo Ambiental del Bosque de Chapultepec, que incluye una serie de normas y medidas que los visitantes deben seguir.
Historia del Bosque de Chapultepec
El Bosque de Chapultepec tiene una rica historia que se remonta a la época prehispánica, cuando se consideraba un lugar sagrado, utilizado por la nobleza para el esparcimiento y como una fuente vital de agua para Tenochtitlán. Durante la colonia, fue un área de caza y recreación para los virreyes. Además, fue un escenario significativo durante la batalla de 1847 contra la invasión estadounidense y alberga el único castillo de su tipo en América, el Castillo de Chapultepec, que ha sido hogar de presidentes y emperadores.
En el siglo XIX, el bosque comenzó a ser embellecido con monumentos y atracciones culturales y de entretenimiento, incluyendo el Museo Nacional de Historia, el Museo de Antropología, el Museo Rufino Tamayo, el Museo de Arte Moderno, el Zoológico de Chapultepec, el Parque Urbano Aztlán, entre otros.
Importancia natural
El Bosque de Chapultepec es la mayor área verde urbana de la Ciudad de México, crucial para la recarga de acuíferos, regulación climática y producción de oxígeno. Se divide en cuatro secciones que abarcan 866.37 hectáreas, donde habitan 386 especies de plantas y más de 340 de animales. En 2003, fue designado como Área de Valor Ambiental de la Ciudad de México.
Nuevas reglas para visitantes
El Programa de Manejo Ambiental, que consta de 148 páginas, detalla las características, división, y acciones para el cuidado del bosque. Algunas de las normas incluyen:
- Las calzadas flotantes son exclusivamente para peatones y ciclistas, prohibiéndose el acceso a vehículos motorizados.
- SEDEMA, a través de la Dirección Ejecutiva del Bosque de Chapultepec (DEBCH), regulará el número de visitantes y su concentración en zonas específicas.
- Actividades como senderismo, excursionismo, carreras y caminatas deben realizarse en áreas designadas para minimizar el impacto en la vida silvestre.
- Se prohíben actividades que generen ruidos, luces u otros estímulos externos que puedan perturbar el ambiente.
- Las actividades dentro del bosque deben cumplir con la Norma Oficial Mexicana NOM-08-TUR-2002.
- Está prohibido consumir bebidas alcohólicas, introducir especies no nativas, y realizar acciones que dañen la flora, fauna y otros recursos naturales.
- Queda prohibido acampar, encender fogatas y usar hornillas.
La SEDEMA invita a la ciudadanía a enviar comentarios, sugerencias y observaciones sobre el plan hasta el 31 de julio, a través del correo electrónico [email protected]



