En la alianza opositora que aún no se define como Frente Amplio por la Ciudad de México (CDMX) se mueven los escenarios.
Hasta el momento ya sólo hay una certeza y es que se replicará el método de selección nacional del Frente Amplio por México.
Por esa razón, no se prevé que se ocupe la fórmula tradicional del PAN que es la designación.
En ese cambio de acuerdos se inscribe el espontáneo destape de la alcaldesa en Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, como aspirante a la Jefatura de Gobierno.
El anuncio junto con la frase de que no se subordina a ningún político mando varias señales.
Para algunos es un mensaje de rebeldía a su mentor Ricardo Monreal, quien ya dijo que si no hay de otra sí aceptaría la candidatura de Morena a la CDMX.
Pero para otros se trata de una mera simulación y la ven como un caballo de Troya en la alianza.
Hay varios apuntes al respecto. Cuevas es una mujer estridente, pero difícilmente se enfrentaría a Monreal.
Tiene una relación cercana con el alcalde de Benito Juárez, Santiago Taboada, quien es el aspirante más firme de la alianza a la CDMX.
No obstante, visto desde otra perspectiva, el anuncio de Cuevas puede ser más que un conflicto una oportunidad para ampliar la oferta de la oposición en el proceso interno. Más allá de sus disparates, Cuevas es un producto que vende en el segmento de seguidores de Morena.
Una mayor competencia sería mejor valorada que la imposición. Sólo que si el proceso no se cuida se puede salir de control y restarle competitividad a la oposición en un momento donde Morena va a la división interna.
NOCAUT.
Al jefe de la Policía en la Ciudad de México, Omar García Harfuch, le siguen allanando el camino para ser el candidato de Morena en la capital del país.
La ecuación es sencilla, si se impone a Claudia Sheinbaum en la candidatura presidencial necesitan de su cuadro más popular para no perder la CDMX y poner en riesgo la Presidencia.
¡Abrazos, no periodicazos!



