A pesar de la multitudinaria movilización de ayer en la CDMX para rechazar el plan B de reforma electoral, Claudia Sheinbaum negó que la concentración en el Zócalo capitalino represente un crecimiento de la oposición en la Ciudad.
“No considero que esta manifestación del Zócalo represente un crecimiento de la oposición”, expuso.
Dijo que tan sólo en las giras informativas por las alcaldías que ella realizó en las ultimas semanas, participaron 130 mil personas.
Además, la jefa de gobierno expuso que “las encuestas hablan claramente” y añadió que la gente está muy consciente respecto a lo que representa uno y otro proyecto político.
En conferencia, insistió en llamar a la movilización de ayer como “la marcha de los que buscan volver al pasado” y consideró que muchos de los que marcharon no tienen suficiente información sobre el plan B de la reforma electoral.
Aceptó que por datos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana se movilizaron más de 100 mil personas, aunque atajó que esa no es una cifra política, sino que está basada en cálculos sobre los metros cuadrados que tiene el Zócalo.
Sostuvo que la esencia de la democracia es estar o no de acuerdo con un proyecto.
Pero regresó al discurso de denostación contra la marcha de ayer al acusar: “Hay que ver quién convocó y quiénes dicen defender la democracia”.
Sobre esos convocantes, fustigó, ninguno habló respecto al fraude electoral de 2006 y lamentó que entre esos convocantes estuvo Felipe Calderón, quien justo fue uno de los beneficiarios de aquel fraude.



