Durante 2020, con la pandemia por Covid-19 en su crisis máxima, los Servicios de Salud Pública de la CDMX cometieron todo tipo de irregularidades administrativas que se tradujeron, por ejemplo, en daños al erario por 29.5 millones de pesos de recursos federales.
De entre las muchas irregularidades, los Servicios de Salud adjudicaron siete contratos por 27.5 millones de forma directa.
Lo hicieron sin acreditar para ello los criterios de economía, eficacia, eficiencia, imparcialidad y honradez.
Uno de esos contratos fue para el tratamiento y disposición final de residuos infecciosos, como los que generó el coronavirus.
De entre las irregularidades, el organismo realizó pagos indebidos con recursos federales a 64 trabajadores, pues ese personal ya se encontraba dado de baja.
Ese pago a 64 trabajadores generó un daño a la Hacienda Pública Federal por un millón 734 mil pesos.
INFORME DE AUDITORÍA
Las irregularidades detectadas forman parte del Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2020 elaborado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
El ente fiscalizador revisó la forma de ejecución de 4 mil 212.9 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud, por parte de los Servicios de Salud Pública de la CDMX.
La ASF encontró fallas desde el análisis del control interno.
Detectó, por ejemplo, que los Servicios de Salud Pública no cuentan con medios para recibir denuncias de posibles violaciones a los valores éticos y a normas de conducta.
Tampoco disponen de lineamientos, procedimientos, manuales o guías en los que se establezca la metodología para la administración de riesgos de corrupción.
Tampoco definen como obligatoriedad la de revisar periódicamente las áreas susceptibles de posibles actos de corrupción.
Aunque fueron un pilar en la atención de personas con Covid, los Servicios de Salud no tuvieron indicadores para conocer la eficacia y eficiencia de sus acciones.
Tampoco elaboraron un programa de acciones para resolver las problemáticas detectadas.
DAÑOS AL ERARIO
Como parte de los resultados, la Auditoría Superior abrió cinco pliegos de observaciones relacionados con daños al erario por 29.5 millones de pesos.
En dos de los pliegos, el organismo fiscalizador presumió un daño al erario por 15 millones 460 mil pesos.
En esos casos detectó recursos federales asignados y comprometidos, pero que al 31 de diciembre de 2020 no fueron devengados.
Un caso similar ocurrió con otros 761 mil pesos, que tampoco se habían ejercido al 31 de marzo de 2021.
Además, la ASF detectó que por el manejo financiera de recursos federales en cuantas bancarias se generaron rendimientos financieros por 11 millones 547 mil pesos.
Esos recursos tampoco no fueron comprometidos ni reintegrados a la Tesorería de la Federación.
RESPONSABILIDADES ADMINISTRATIVAS
Como parte de la auditoría a los Servicios de Salud Pública, la ASF abrió 10 promociones de responsabilidades administrativas.
Le dio vista a la Secretaría de la Contraloría de la CDMX para que ésta realice las investigaciones pertinentes y, en su caso, imponga las sanciones a los servidores públicos responsables.
En uno de esos casos se detectó que los Servicios de Salud Pública abrieron de forma extemporánea y con hasta 43 días de retraso la cuenta bancaria para recibir los recursos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud.
También se abrió un expediente de Responsabilidades Administrativas porque los Servicios de Salud tardaron 56 días en reintegrarle a Tesorería de la Federación recursos y rendimientos financieros no transferidos.
También se le dio vista a la Contraloría porque los Servicios de Salud no cuentan con un sistema de contabilidad gubernamental adecuado.
Por ello están imposibilitados de generar en tiempo real y de manera oportuna -por fuente de financiamiento y ejercicio fiscal-, el registro de las operaciones presupuestarias y contables realizadas con los recursos del fondo federal.



