Virus sociales matan más que el Coronavirus COVID-19



Ciudad de México.- Obispos de México advierten que la epidemia del Coronavirus COVID-19 se alza como una cortina de humo ante otros virus como la corrupción, la inseguridad, la violencia, la impunidad, el cobro de piso, los secuestros y las pugnas de cárteles por los territorios. Son virus conocidos, aceptados, para los que no hay vacunas.



Así lo considera Cristóbal Ascencio García, obispo de Apatzingán, Michoacán, población fundada en 1617 por franciscanos y agustinos recoletos, quien en su carta pastoral es contundente: "el pueblo sufre más por otros virus, que se han añejado. Las personas de la diócesis soportan el flagelo de esos virus letales que han sido opacados por políticas que los han ignorado y matan a más personas que el COVID-19”.



El virus de la violencia, afecta a ese territorio desde hace varios años, situación denunciada por su antecesor Miguel Patiño QEPD no sólo a las autoridades sino al Papa Francisco, pero por desgracia nunca se ha visto una respuesta eficiente.



En su carta, detalla hechos violentos ocurridos en los últimos días en la diócesis para ejemplificar el virus de la violencia: bloqueos y la múltiple quema de vehículos por las carreteras en Cuatro Caminos y Gámbara.



En el Aguaje hace unas semanas: 13 policías acribillados, llevan más de un mes sufriendo las balaceras entre los grupos casi a diario. Hace 20 días un multihomicidio en el Rancho de La Huerta, Municipio de Aguililla; se habla de 18 o más personas asesinadas, integrantes de los mismos grupos armados.



Aguililla cada vez queda con menos familias, es estrangulado porque desde hace años la gasolinera no funciona, hay grupos que no permiten que pase la pipa con gasolina; y últimamente tampoco pueden llegar las camionetas que surten los tanques de gas, sólo pueden entrar las pipas para surtir el gas.



En Coalcomán 18 personas fueron levantadas, algunos regresaron, a otros ya se les celebraron exequias y otros más siguen desaparecidos.



El obispo se cuestiona ¿Será posible que dejemos morir nuestros pueblos por estrangulamiento de virus letal o será suficiente el preocuparnos por el Covid-19?



Hay dolor entre los que abandonan los desplazados, los injustamente despojados, los torturados, los desaparecidos y sus familias silenciadas, tras amenaza de sufrir el mismo destino. Mientras los cárteles se pelean, a precio de sangre el territorio, los habitantes sufren viviendo entre lluvia de fuego y de miedo.



Para el obispo Cristóbal Ascencio el pueblo en esa región “está abandonado a su suerte, como ciervo herido entre hienas, con la impotencia en las manos y el amargo sabor de la injusticia en los labios”.



En un llamado de auxilio demanda a las autoridades de los tres niveles de gobierno en México a poner empeño en erradicar la pandemia COVID-19 y tomar la decisión firmes de erradicar los demás virus sociales que no podemos negar matan más personas que el Covid-19.



Ahí está la demanda del obispo de Apatzingán quien alza la voz ante la violencia que se vive en ese territorio. No es la primera vez que jerarcas católicos denuncian la existencia de los “virus sociales” y ninguna autoridad se compromete para erradicarlos.

  • Eugenia Jiménez

    Eugenia Jiménez

    Periodista especializada en la fuente religiosa. Viajar en el avión con dos papas Benedicto XVI y Francisco en sus visitas a México de las mejores experiencias periodísticas. Me gusta el café mexicano y reportear en campo.