Un reforma que promueve corrupción y violencia



Ciudad de México.- El pasado jueves 10 de diciembre el Senado aprobó modificar los artículos 20 y 34, así como la adición del 20 Bis y 20 Ter a la Ley del Banco de México, con ello, supuestamente se busca apoyar a quienes regresan al país con recursos en moneda extranjera, principalmente dólares estadounidenses, cuando en realidad es una reforma que facilita el lavado de dinero en nuestro país.



Si para la mayor parte de las personas el tema de lavado de dinero puede parecer algo lejano, sus repercusiones en la seguridad de cada uno de nosotros, son profundas.



Recordemos que nuestro país atraviesa una crisis de violencia añeja que ha visto su peor momento a partir de finales del sexenio de Fox; una crisis que a lo largo del sexenio de Calderón normalizó escenas de desmembrados, cuerpos colgados, personas desaparecidas y fosas clandestinas.



Si en 2011 las cosas empezaron a mejorar y la baja en incidencia delictiva se mantuvo hasta 2015, a partir del 2016 hemos visto una escalada sin precedentes que ha hecho de 2017 antes, luego de 2018 y 2019 respectivamente los peores años en cuanto a la tasa de víctimas de homicidio de la historia de nuestro país.



TE PUEDE INTERESAR: Guadalupe y el milagro de los paisanos





Lamentablemente, a pocos días de que termine este 2020, es muy probable que nuevamente rebasemos los récords anteriores y este año -por cuarta vez consecutiva- sea el año más violento de la historia.



Autoridades, académicos, expertos, víctimas, organizaciones de la sociedad civil e incluso actores internacionales coincidimos en que si la delincuencia y la violencia no se han podido frenar en México -pese al sacrificio de muchos policías, ministerios públicos, fiscales, jueces, marinos y soldados-, es porque para reducir la capacidad que tiene la delincuencia de violentar a la sociedad, es necesario “pegarles en el bolsillo”.



Los delincuentes, sean estos narcotraficantes, huachicoleros, secuestradores, extorsionadores, vendedores de productos ilícitos, contrabandistas, tratantes de personas, no efectúan sus transacciones a través de los sistemas bancarios, usan cantidades enormes de efectivo para comprar armas, mantener a sus cómplices, corromper autoridades o incluso ganar la voluntad de comunidades.



Nadie que haya estudiado el fenómeno o simplemente haya visto una serie de narcotraficantes, desconoce que las operaciones delictivas se manejan en efectivo y principalmente en dólares.



Dinero que, con las reformas hechas al sistema financiero en el gobierno de Peña, no podían ingresar tan fácilmente al sistema financiero y que hoy, con las reformas impulsadas por el presidente López y por su partido, permitirán sobre todo a delincuentes, políticos y empresarios corruptos, lavar millones de dólares a través del Banco de México.



Si esta reforma es aprobada en la Cámara de Diputados, se expone al Banco de México al riesgo de ser sancionado por autoridades de otros países y se debilitarían las políticas e instituciones dedicadas a prevenir y combatir las operaciones con recursos de procedencia ilícita.



Lo anterior sólo puede traer como consecuencia un aumento en la corrupción y la violencia, mayor capacidad para los delincuentes, en un contexto donde el actual gobierno desmantela o debilita de manera sistemática a las policías, procuradurías y fiscalías del país.



Nuevamente el presidente López incumple con sus promesas de campaña.



En el estudio La Estrategia Nacional de Seguridad Pública (2018-2024) Un análisis desde la perspectiva de coherencia de políticas públicas, que elaboramos en el Observatorio Nacional Ciudadano, exhibimos que el actual gobierno toma decisiones opuestas a lo que prometió López en campaña y que su gobierno cristalizó en los planes de seguridad donde prometían hacer de la política anti lavado de activos una prioridad.



En los hechos, con una cada vez menor asignación de presupuesto a las áreas dedicadas a combatir el tema y la aprobación de estas reformas, López no favorecerá a los migrantes que llegan al país con ahorros en efectivo en dólares pero sí logrará hacer de México un país más corrupto y violento, dominado por empresarios sin escrúpulos y delincuentes de todo tipo.



@frarivasONC

  • Francisco Rivas

    Francisco Rivas

    Desde 2013 es director del Observatorio Nacional Ciudadano. Licenciado en Economía y Comercio por la Universita degli Studi di Perugia, Italia. Licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Baja California. Cuenta con una especialidad en Cultura de la Legalidad de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales sede México, es Maestro en Psicología por el Centro de Estudios Tecnológicos y Superiores de México, es Doctor en Estudio del Desarrollo Global por la Universidad Autónoma de Baja California y la Universidad de California de Los Ángeles. Del 2002 al 2005 fue Coordinador de los Programas de Cultura de la Legalidad en México por parte del Instituto de Renacimiento Siciliano, donde implementó programas en esta materia en Palermo, Baja California, Chihuahua, Nuevo León y Bogotá, Colombia. De 2005 a 2009 fue director del Centro de Cultura de la Legalidad del Gobierno del Estado de Baja California. De 2010 a 2013 fue director del Proyecto Cultura de la Legalidad en México donde diseñó e implementó los programas de Cultura de la Legalidad a nivel federal para distintas secretarías de gobierno, incluyendo Policía Federal y la Procuraduría General de la República. Fue invitado permanente del Consejo Nacional de Seguridad Pública de México (CNSP) durante dos años. Autor de diversas publicaciones en materia de Cultura de la Legalidad, Seguridad y Justicia. Columnista y comentarista en diversos noticiarios y programas de Opinión de radio y televisión.