Treinta empresas interesadas en construir planta de tratamiento de residuos; no está Veolia, asegura Sedema



Ciudad de México.-La secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad (Sedema), Marina Robles, rechazó que la administración capitalina viole la Constitución local con la emisión de una convocatoria para construir una planta de tratamiento de residuos sólidos; anunció que a mitad del año el proyecto se abrirá a una consulta pública y dijo que la empresa Veolia no ha participado en reuniones preliminares que se realizaron con un Consejo Técnico Asesor y con las mismas autoridades medioambientales.



Agregó que 30 empresas y representantes de embajadas respondieron a la convocatoria emitida el 7 de enero pasado en la Gaceta Oficial capitalina, para participar en coloquios y reuniones con autoridades de la Sedema.



De esas empresas, 20 de ellas presentaron ponencias sobre las tecnologías que utilizan para el tratamiento de residuos, durante coloquios realizados los días 16 y 23 de noviembre y 7 de diciembre del año pasado. Esas compañías son Tersa del Golfo --operadora de un relleno sanitario en Cuatitlán y donde el gobierno de la Ciudad ha pagado para el depósito de basura-; la asociación civil Xochicalli; Benlimex; Disovi, S.A; Nergy MastersSoluciones JSL, S.A. de C.V; Innokus Eco.treatment; BANTECH Company, S. A. de C.V; Daedalus Kanofer; la Asociación Mexicana de Reciclaje de Residuos de la Construcción, y ZB GROUP.



También presentaron ponencias las empresas Waste to Energy en sociedad con Tecnosilicatos de México S.A de C.V; FULCRUM; RCR WTE MÉXICO, S. A. de C. V; BIO AMBI, S. A de C. V; CATSA Constructoras y Asesores en Terracerías, junto con Pavimentación de San Luis, S. A. de C. V; RS Waste, S. A. de C. V; C-Green Technology AB; GSB Soluciones de Residuos; BiOxigas, y H2 Energy, S. A. de C. V.



En entrevista con Capital CDMX, Marina Robles reconoció que hasta el momento no se ha definido cuál será el modelo a partir del cual la iniciativa privada participará en la creación de esa planta de tratamiento de basura, es decir, si será un contrato directo o un pago por prestación de servicio (PPS), ni el terreno en donde podrá existir esa infraestructura.



Aceptó que la administración capitalina ve viable la existencia de esa planta de tratamiento en el Bordo Poniente -territorio del Estado de México-, donde el pasado gobierno de Miguel Ángel Mancera proyectaba la edificación de una polémica planta termovalorizadora de desechos que costaría 30 mil millones de pesos, a partir de un esquema de deuda con la empresa Veolia y que Claudia Sheinbaum canceló cuando inició su sexenio.



Pero Marina Robles también habló sobre la posibilidad de que la nueva planta de tratamiento se construya en territorio de la Ciudad de México.



Cuando se le preguntó en qué lugar de la capital del país podría existir una planta en la que se reciba la basura, Marina Robles respondió: “Depende del tipo de tecnología que se plantee y si a la gente le parece apropiado que esté en ese tipo de terreno”.



La funcionaria también dijo que el 28 de febrero habrá una junta de aclaraciones con esas 30 empresas y con las embajadas, con la intención de que entre el 7 y el 20 de abril las compañías y países interesados en participar entreguen sus propuestas. Inicialmente la junta de aclaraciones sería el 31 de enero, pero las compañías y las embajadas solicitaron una ampliación de plazos.



Las propuestas serán revisadas por el Consejo Técnico Asesor, el cual evaluará las alternativas tecnológicas nacionales e internacionales para el tratamiento y aprovechamiento de los residuos sólidos e identificar las mejores opciones para su implementación en la Ciudad de México.



Ese Consejo de experto seleccionará las mejores tecnologías disponibles para la instalación y operación de Plantas de Tratamiento y Aprovechamiento de Residuos, con el fin de asegurar un manejo adecuado de los residuos sólidos generados en la Ciudad de México, que ascienden a 13 mil toneladas diarias y de las cuales 8 mil 600 se envían a rellenos sanitarios del Estado de México y Morelos, con un gasto para la Ciudad por 2 mil 500 millones de pesos al año.



Los tiempos de la convocatoria establecen que habrá una primera preselección de proyectos en mayo próximo y a partir de ese momento la Sedema hará una consulta pública de los mismos que iniciará durante el verano.



La secretaria del Medio Ambiente también dijo que los tiempos para la construcción y el costo de esa infraestructura dependerán de la tecnología, pero estimó que un lapso de dos años podría estar en operación la planta de tratamiento de residuos. Incluso habló sobre la posibilidad de adoptar tecnología de incineración, pero sólo si no genera emisiones a la atmósfera.



El martes pasado, diputados de la oposición y Gabriel Quadri acusaron que con esa convocatoria del 7 de enero, el gobierno de Sheinbaum violaba el artículo 16 numeral 5 de la Constitución local, donde queda prohibido para la administración capitalina privatizar o concesionar el tratamiento de la basura que se genera en la Ciudad.



También criticaron las vaguedades de la convocatoria, pues no establece el tipo de modelo para la participación privada, tiene plazos muy cortos para los empresarios interesados y no define el lugar donde podría construirse. Agregaron que si la intención del gobierno local es resucitar el proyecto de la planta termovalorizadora de Mancera y entregárselo a Veolia, que lo diga abiertamente.