Si la Morena quiere y pide más



Ciudad de México.- La estrategia de madrugar que heredó del ADN de Andrés Manuel López Obrador, tras 18 años de pelea para ser presidente de la República ha mutado, no sabemos si para bien o mal a los candidatos del partido Morena, que no son ajenos alcanibalismo interno.



Lorena Cuéllar buscará la gubernatura en Tlaxcala, Alfonso Durazo Montaño en Sonora, María del Pilar Ávila en Baja California, entre algunos pocos, pretenden entrar al ritmo “sí la morena quiere más, si la morena pide más…’’, creen que con sus ambiciones de poder van a ganar.



Na. Nai… Ahora los mexicanos estamos pasando a una nueva realidad severa, sumergidos en una crisis sanitaria, económica, de desempleo y abandono provocado por el COVID-19 que no cede, al contrario, va en aumento, ayudado por los necios que siguen con el imaginario colectivo de que no pasa nada.



A eso hay que agregar la esperanza de la vacuna, que irá primero hacia los que se encuentran en la trinchera enfrentando al enemigo invisible desde marzo de este año, que se ha convertido en un anhelo que ya concluya, pero solo de imaginar que esos gobernantes pueden llegar al poder, esto espanta.



Aún no hemos pagado los platos rotos de las decisiones que se asumieron durante, antes o un posible después de la pandemia del Coronavirus. Como se interroga muy certero en el vulgo popular: qué “¿Ya se hartaron de la pandemia?’’.



Imaginen como se encuentran mental, física y anímicamente los especialistas, médicos, enfermeros y camilleros del IMSS, ISSSTE, INSABI e incluso algunos particulares -la mayoría de especialistas en nosocomios privados trabajan en nuestro maltrecho sistema de salud- muchos de ellos han brindado su vida a causa de muchos irresponsables.



Los grandes deseos ahora de un presidente chillón, berrinchudo y vengativo, que se ve todos los días en laconferencia mañanera, no han calado en el alma de los “otros’’ millones que no votaron por él y otro tanto, que si le otorgaron el sufragio a su favor para acabar ese cáncer de la corrupción e indolencia de los políticos mexicanos.



Cierto que han brotado verdades. Pero no son diferentes al actual gobierno. Ellos, los morenistas, también tienen sus chapucerías y algunos de ellos se están convirtiendo en “machuchones’, mientras el líder moral solo se limita a decir “que se investigue. No se debe permitir’’, pero no pasa nada.



Esto aunado a la inexistencia de políticos de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD), Movimiento Ciudadano (MC), Verde Ecologista de México (PVEM) y las remoras de antes y los de recién creación con la bendición del Instituto Nacional Electoral (INE).



Instituto presuntamente creado para vigilar la transparencia y el respeto del voto ciudadano, no solo para llenar los bolsillos a esos institutos políticos, a quienes no se les ha visto ninguna voluntad política, al contrario, saben que están débiles o emitiendo su último estertor.



¡Ah pero ya piensan en las alianzas!



Al tiempo.

COMMODATO



Que buen lío la reforma del Banco de México, que trastoca y lesiona la autonomía.



Esa que López Obrador canta cada vez que se lastima la imagen con alguna sospecha del primer Fiscal General de la República en la historia, Alejandro Gertz Manero y él tiene que resolver el entuerto, promoviendo promesas de “amnistías o indultos’’.

  • Rubén Torres

    Rubén Torres

    Defeño, reporteando desde 1980. Graduado en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, generación 1984-1988. Trabajó 13 años en Inter Press Service (IPS), corresponsalía en México, donde fue becario del entonces Programa de Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas (PNUFID) hoy JIFE. Reportero de los periódicos El Día, UNOMASUNO, El Nacional, Agencia Notimex, El Sol de México y El Economista. Hoy corresponsal en Chetumal y Cancún en Luces del Siglo. He cubierto casi todas las fuentes, menos espectáculos, esos los doy y deportes. Profesor de periodismo durante 20 años en la extinta escuela de Periodismo y Arte (PART).