Ser transparentes y no esconder abusos, llama religiosa a obispos



El Vaticano.- La religiosa Verónica Openibo, superiora general de la Sociedad del Santo Niño Jesús, llamó a los líderes religiosos, reunidos en el encuentro sobre protección a menores, asumir “con valentía la responsabilidad de ser verdaderamente transparentes y responsables” y a no esconder los abusos sexuales cometidos por clérigos, por miedo a equivocarse.



En el tercer día de trabajo del encuentro, dedicado al tema de la transparencia, sor Verónica invitó a los cardenales, arzobispos y obispos a “pasar del miedo, del escándalo a la verdad”. Y cuestionó “¿Es verdad que la mayor parte de los obispos no ha hecho nada con relación de los abusos sexuales contra menores?



Agregó que “algunos lo han hecho, otros no lo han hecho por miedo o para encubrir”.



La superiora general de la Sociedad del Santo Niño Jesús reconoció que “la Iglesia ahora está adoptando medidas para detener la situación, y también para ser más transparente respecto a todo lo realizado privadamente por más de dos decenios, como encontrar a las víctimas de abusos sexuales, denunciar los casos a las autoridades civiles competentes e instituir comisiones”.



El desafío actual, consideró, es cómo afrontar la cuestión de los abusos sexuales sobre los menores “en modo más directo, transparente y valiente como Iglesia”.



Para ella, el primer paso hacia la transparencia es “admitir las violaciones y después hacer público lo que se ha hecho.



“Quizás a los ojos de muchos no bastará, pero demostrará que la Iglesia no se ha quedado en total silencio”.



Al referirse a las regiones del mundo en donde hay “grandes problemas de pobreza, enfermedad, guerra y violencia” indicó esto no significa que al tema de los abusos sexuales se le tenga que quitar importancia o ignorar.



Recordó que “para muchas víctimas ser escuchadas y ayudadas psicológica y espiritualmente ha sido el inicio del proceso de curación”, por lo que propuso programas educativos en parroquias y escuelas, hospitales y otros lugares.



También consideró necesaria “una educación y una formación clara y equilibrada sobre la sexualidad y los confines en los seminarios y en las casas de formación; en la formación permanente de los sacerdotes, religiosos y religiosas y obispos”.



Openibo confió en que al concluir el encuentro “elijamos deliberadamente romper con cualquier cultura del silencio de los secretos entre nosotros, para hacer entrar más la luz en nuestra Iglesia”.