Saldos bélicos



Ciudad de México.- El Estado carga con una deuda hacia los centenares de desaparecidos durante la Guerra Sucia.



La indolencia de la 4T es porque ¿son desorganizados, malagradecidos o le están haciendo otra concesión a los militares?



La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) aceptó, en octubre de 2020, estudiar el fondo de la desaparición de Alicia de los Ríos Merino, militante de la «Liga Comunista 23 de Septiembre».



El 5 de enero de 1978 Alicia fue apresada por militares y agentes de la DFS. En julio de 2001 hice público en el diario Reforma, un documento fechado el 6 de enero de aquel año donde la DFS reconocía que «Alicia de los Ríos Merino alias Susana se encuentra detenida».



Integrantes de esa organización la vieron posteriormente en el Campo Militar Número 1 y en la base militar de Pie de la Cuesta. Desde entonces se le perdió el rastro. ¡Hace 43 años!



Su familia nunca ha dejado de buscarla. Durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari se entrevistaron con él 17 veces y las 17 les dijo que se resolvería el asunto de «los desaparecidos de Chihuahua»; con la madre de Alicia fue más directo y enfático: «no tenga cuidado, señora, su hija va a salir». Mintió como mintieron los panistas que sustituyeron al PRI. Vicente Fox negoció con el PRI y archivó la propuesta de Comisión de la Verdad prometida y aprobada. En su lugar creó una Fiscalía Especial (la FEMOSSP) de nombre tan largo como cortos fueron sus logros.



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A lo largo de todos estos años, a los familiares de los desaparecidos los hemos acompañado un puñado de cristianos, de periodistas y académicos y de organismos civiles de derechos humanos, mexicanos y extranjeros.



El Centro Miguel Agustín Pro tomó el caso de Alicia en 2002 (¡hace 18 años!) y después de recorrer las instancias domésticas solicitó, en abril de 2011, la intervención de la CIDH para determinar la responsabilidad del Estado mexicano. Nueve años después, en octubre de 2020, la CIDH les informó que estudiará el fondo del asunto.



Alicia tuvo una hija que recibió su mismo nombre. Ahora es profesora en la Universidad Autónoma de Chihuahua y tiene décadas buscando a su madre.



En varias conversaciones telefónicas me sintetiza las razones de su desencanto para con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.



Hay seis dependencias federales con competencia en el tema de los desaparecidos de la Guerra Sucia: el Archivo General de la Nación, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, la Comisión Nacional de Búsquedas, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la Fiscalía General de la República y la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación.



A Alicia le ofende que cada una va por su lado, en lugar de coordinarse para hacer una búsqueda integral de su madre y presentar un frente común para superar uno de los obstáculos más grandes: la renuencia militar a abrir sus archivos.



También le enoja la lentitud extrema mostrada por el actual gobierno. Ya abrieron los expedientes militares del caso Ayotzinapa y el subsecretario Alejandro Encinas prometió, el 2 de octubre de 2020, abrir los acervos castrenses. No lo ha hecho.



Como ahora, los años setenta estuvieron marcados por la violencia. La herida humanitaria es vieja, pero sigue abierta porque las familias continúan esperando la verdad sobre los suyos. Tienen sus expedientes tan bien armados como el recuerdo de las antesalas, los silencios y las falsas promesas recibidas durante décadas.



La 4T y López Obrador tienen deudas con quienes tomaron las armas. Ellos y ellas les abrieron las puertas del poder.



La reforma electoral de 1977 que legalizó al Partido Comunista fue impulsada por Jesús Reyes Heroles para apaciguar al «México bronco» y los familiares de los desaparecidos fueron determinantes en la creación del movimiento de derechos humanos que erosionó la legitimidad de los métodos autoritarios.



Regreso a la pregunta inicial. Si la 4T ha desdeñado a los familiares de los desaparecidos es por un compuesto de desorganización, por malagradecidos y por hacerle un favora los militares.



PD. Si alguien tiene noticias de la desaparición de Alicia de los Ríos Merino pueden enviarla de manera anónima a: alicia.contacto@centroprodh.org.mx



@sergioaguayo

  • Isidro Cisneros

    Isidro Cisneros

    Doctor en Ciencia de la Política por la Universidad de Florencia, Italia. Licenciado en Sociología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Licenciado en Derecho por la Universidad La Salle del Pedregal. Fue diputado de la Asamblea Constituyente de la CDMX.

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