Revisará Sheinbaum abusos de policías en el CH. Habría sanciones, advierte



Ciudad de México.-Luego de conocer una queja por abuso de autoridad que cometieron policías del Centro Histórico contra una pareja de peatones, la jefa de gobierno de la Ciudad Claudia Sheinbaum aseguró que ningún uniformado tiene instrucciones de imponer por la fuerza medidas como el uso de cubrebocas o para respetar el sentido peatonal en calles del primer cuadro dentro de este esquema de Nueva Normalidad.



“Con todo gusto vamos a revisar este caso, si es que hubo un abuso policial y poderlo corregir, para informar exactamente qué fue lo qué pasó”, dijo la mandataria en videoconferencia.



Reiteró que de parte de su gobierno sólo es una orientación hacia la ciudadanía el uso de cubrebocas, así como para circular en un solo sentido por calles del Centro Histórico.



“Siempre buscamos que la ciudadanía coopere con los filtros sanitarios que hay en el Centro Histórico para evitar la acumulación de muchas personas en algún sitio, pero de ninguna manera, ni si quiera es una falta cívica”, aclaró la jefa de gobierno.



Expuso que si hubo algún abuso de autoridad y hasta la fabricación de un ilícito para afectar a la pareja de peatones, se impondrán sanciones a los servidores público involucrados.



Capital CDMX recogió el testimonio de esa pareja, Luz Soto y Christian Piña, así como de un testigo de los hechos, César Faber, sobre como un grupo de policías incurrieron en abuso de autoridad, golpes, amenazas e incluso el robo de pertenencias en contra de las personas afectadas.



Los hechos ocurrieron en la calle de Manzanares, la tarde del 1 de agosto, cuando los uniformados iniciaron una agresión verbal e insultos contra Luz y su esposo Christian.



Al reclamar, los elementos de la SSC golpearon a Christian Piña y exigieron que se callara o lo remitirían al Ministerio Público (MP). Luz, así cómo César Faber comenzaron a grabar los hechos con su celular.



Ante esto, los oficiales reaccionaron con más agresiones físicas hacia Christian Piña. Además de solicitar el apoyo de más unidades para remitirlo al MP.



Christian Piña solicitó le brindaran mayor información de los cargos que se le estaban imputando y la identificación de los oficiales. Sin recibir respuesta alguna por parte de los uniformados.



Tras el llamado de apoyo por parte de las autoridades, al lugar llegaron más de 20 elementos uniformados, los cuales con abuso de la fuerza subieron a una patrulla, tipo pick-up, a Christian Piña y Luz Soto.



Luz Soto relata que -además de todas las agresiones recibidas en la calle de Manzanares- los oficiales momentos antes de subirlos a la patrulla le robaron la cartera a su esposo.



“Una vez arriba de la camioneta nos fueron golpeando, agrediendo físicamente, nos quitaron los celulares, nos pidieron las claves para revisarlos. Recibimos patadas en la cara hasta que las obtuvieron. Incluso me pidieron las contraseñas de mi banca móvil”’, denuncia.



Relata que afortunadamente tiene el recorrido de marcado, ya que minutos antes de subirlos a la unidad, ella mando la ubicación en tiempo real a uno de sus familiares, con el fin de solicitar las grabaciones de las cámaras del Gobierno de la CDMX.



“Fueron revisando mis fotos, y recibía más burlas, como por ejemplo, ‘mira esta marrana como se siente’ mientras violentaba mi privacidad”, dice.



Luz Soto dice que el oficial que más los golpeó y ofendió fue el identificado, por su chaleco, como “J.C.Chávez. S.”



“Una vez que llegamos a la Alcaldía Cuauhtémoc, los responsables de la unidad en la que nos trasladaron tenían pensado dejarnos en las puertas del MP, pero el oficial J.C.Chávez les indicó que nos dieran una vuelta más porque ibamos a recibir otra ‘madriza’”, recuerda con coraje.



El oficial se comunicó con su jefe para informarle que ya los tenían afuera para presentarlos. Además, de hacerle de su conocimiento que los había golpeado porque presuntamente intentaron robarle el arma.



“Ya presentes con el jefe del oficial J.C.Chávez, este nos recibe ‘amablemente’ y nos dice que nos va a ayudar pero que tenemos que dar tres mil pesos para quitar el cargo de violencia”.



En ningún momento, le hicieron del conocimiento a Luz Soto y Christian Piña, los cargos por los que los estaban presentado ante la Alcaldía de Cuauhtémoc.



“Al no ver cooperación de brindar el efectivo, nos indica que se nos van a imputar los cargos de resistencia y violencia contra las autoridades y nos brinda una hoja de derechos para que la leamos y firmemos. Mientras la estoy leyendo me doy cuenta que uno de los derechos es poder realizar una llamada”, dice la joven golpeada.



Luz y Christian exigen la llamada pero las autoridades indican no tener teléfono dentro de las instalaciones de la Alcaldía Cuauhtémoc, pero ofrecen “prestarle un celular privado de algún oficial para realizar la llamada”.



Destaca que también exige un abogado debido a que la hoja de derechos, indica que lo pueden solicitar. Recibiendo un “si, eso se los vamos a dejar hacer pero primero firmen el documento, así es el procedimiento por parte la autoridad”.



“Después nos dieron otras hojas donde venía los motivos de los que se nos acusaba, el cual era ‘Resistencia de particulares’, y nos indican que tenemos que firmarlos para poder tener acceso a la llamada y a nuestro abogado”.



Luz y Christian fueron llevados a las “Galeras”, donde los hicieron esperar hasta las 11 de la noche, aproximadamente, para permitir el acceso de un familiar. Además de conducirlos con un médico que dictaminó la gravedad de las lesiones de los afectados.



“Justo antes de presentarnos con el médico el oficial que nos pidió dinero nos dice ‘ya no la hagan de pedo, yo lo quiero ayudar amigos, ya no digan nada. Digan que no los golpearon, para que todo sea mas rápido’. A lo que mi esposo contesto: ‘no, tú que te revisen toda, a mi que me revisen todo y vamos.’”, relata Luz.



Detalla que los médico los revisaron de pies a cabeza, midiendo el tamaño de los golpes.



Una vez terminado el examen médico, los regresaron a las “galeras”, lugar dónde otras personas le preguntaron si ya habían rendido declaración ante el Ministerio Público. Declaración que les permiten realizar hasta el día domingo -2 agosto-por la noche, a dos horas antes de ser trasladados al reclusorio de Santa Martha Acatitla (Luz Soto) y Reclusorio Norte (Christian Piña).



Luz Soto indica que al reclusorio llegó cerca de las tres de la mañana, dónde se le obligó a despojarse de su ropa, para después, portar un uniforme de recluso en color caqui. E ingresar de nueva cuenta a revisión médica.



“Tengo que destacar que los médicos de Santa Martha se portaron muy respetuosamente, incluso me ayudaron a desvestirme, debido a que no podía mover algunas partes del cuerpo por las lesiones de los golpes que yo llevaba”, cuenta.



Tras la revisión médica a la que fue sometida Luz, la guiaron a una celda para descansar en donde pudiera (suelo o cama).



“Por la mañana del día lunes -3 de agosto-, me realizaron otra revisión médica y me informaron que me trasladaran en una camioneta al Reclusorio Norte para realizar la audiencia”.



En el reclusorio Norte, Luz se reencontró con Christian.



En ambas audiencias, el juez los declaró culpables, pero por no tener antecedentes penales, les dictó libertad condicional, con restricción de acercarse al lugar donde se les detuvo.



Además de ir a firmar una vez al mes y durante seis meses ante la Unidad de Supervisión de Medidas Cuatelares y de Supervisión Condicional del Proceso.



El argumento de sentenciarlos culpables fue que el tamaño de los golpes no correspondía con las declaraciones y que ningún oficial maneja la fuerza física, ni mucho menos violencia en las detenciones.



Las pertenencias de Christian y Luz, como lo son cartera, celulares e identificaciones no se les devolvieron.