Regresan diputados locales a sesionar, bajo las reglas de la Nueva Normalidad



Ciudad de México.-La Nueva Normalidad que impone el coronavirus marcó el regreso de los diputados locales a sus labores, luego de casi dos meses sin reunirse y con al menos un legislador, el panista Héctor Barrera, ausente por encontrarse enfermo de Covid-19.



Atrás de caretas de plástico y de cubrebocas que solo permitían distinguirles los ojos, 49 diputados acudieron a un edificio de Donceles y Allende donde abundaron las restricciones de todo tipo para mantener la Sana Distancia.



Solo legisladores y contados asesores pudieron acceder al salón de sesiones y corraletas, pero no más de 25, para cumplir las medidas sanitarias de distanciamiento social.



El resto de los diputados tuvieron que hacer acto de presencia desde los salones alternos, como el “Luis Donaldo Colosio”, donde pasaron lista de asistencia y siguieron el debate.



Estuvo prohibido establecer charlas en pasillos y en el lobby del edificio. Toda conversación tenía que llevarse a cabo en las escaleras externas del inmueble, es decir, en la calle.



Hubo incluso quien, como Fernando Aboitiz, del PES, prefirió pedir licencia y que el Pleno le tomara protesta a su suplente, un personaje que ya fue diputado perredista en la extinta ALDF, Roberto Candia.



Para solicitar licencia Aboitiz argumentó un problema de salud, que en su caso eleva el riesgo de contraer coronavirus. Candia debió separarse de su cargo como encargado de despacho del Canal del Congreso local.



Así, los diputados lograron el quórum legal necesario para reformar la Ley Orgánica y el Reglamento del propio Congreso capitalino que permitirán la realización de sesiones virtuales y se pueda continuar así con los trabajos legislativos.



Al aprobarse las modificaciones, las sesiones virtuales tendrán validez oficial tanto en el Reglamento como en la Ley Orgánica del Congreso capitalino.



En este sentido, las reformas a la Ley Orgánica, establecen que, para llevarse a cabo sesiones por medios remotos tecnológicos de comunicación oficiales, se requiere el quórum establecido, es decir, de más de la mitad de las y los diputados.



Además, de establece que los medios remotos tecnológicos de comunicación oficial son los dispositivos tecnológicos para efectuar la transmisión y recepción de datos, documentos electrónicos, imágenes e información a través de computadoras, líneas telefónicas, enlaces dedicados, microondas, vías satelitales y similares que sean autorizados por el pleno.



En tanto, las reformas al Reglamento del Congreso especifican que las sesiones ordinarias y extraordinarias podrán realizarse por medios remotos tecnológicos de comunicación oficiales solo por causas de fuerza mayor.



La aprobación de la reforma no estuvo exenta de debate. Para no variar la oposición acusó problemas de procedimiento en la distribución de un dictamen que se aprobó en comisiones minutos antes de su presentación en el Pleno.



Aunque en el Pleno, los panistas acusaron que no conocían el contenido del dictamen y pidieron un receso, pues no habían tenido oportunidad de leerlo.



La mayoría morenista no concedió el receso, pero aún así los legisladores del PAN terminaron por aprobar el documento.



No obstante, los diputados del GPPAN demandaron que el trabajo legislativo bajo esta nueva modalidad se concentre en atender la emergencia sanitaria, así como las peticiones de distintos sectores de la población para aminorar el impacto económico por el Covid-19.



Dejaron en claro que no debe existir ningún tipo de tentación para abordar asuntos políticos y constitucionales. “No queremos que las sesiones remotas se utilicen como una puerta de entrada para el mayoriteo, al agandalle de facultades o para resolver disputas partidistas electorales”, advirtió el Coordinador de la bancada, Mauricio Tabe.



Tabe presentó una reserva para modificar el segundo párrafo del artículo 57 del dictamen de reforma del Reglamento del Congreso local, para garantizar máximo acuerdo de las reglas para el desarrollo de las sesiones virtuales y éstas sean aprobadas por las dos terceras partes del voto de la JUCOPO.



Por separado, el vicecoordinador de los diputados de Morena, José Luis Rodríguez, expuso que estas reformas son fundamentales ya que este escenario no se encuentra previamente contemplado en las leyes que dan funcionamiento al Congreso de la Ciudad de México, por lo cual las reformas pretenden agregar este supuesto legal.



Así, subrayó, se tendrán reglas claras en el caso de requerir medidas en casos extraordinarios como desastres naturales o contingencias de salud como las que se viven en este momento.



Los legisladores lograron este acuerdo a 13 días de que concluya el periodo ordinario de sesiones, sin la certidumbre de si la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum les enviará reformas al Presupuesto 2020 para ajustarlo a las necesidades de la emergencia sanitaria y con una larga lista de pendientes que quedaron en el tintero.



Con el tiempo encima, los morenistas impusieron su mayoría para establecer que los dos próximos fines de semana que le quedan a mayo sean considerados como días hábiles, muy a pesar de la resistencia de opositores como el perredista Jorge Gaviño, quien acusó que el propio Reglamento del Congreso local define que los fines de semana son inhábiles.