Reglamento de la Ley General de Salud en materia de cannabis, un buen paso, pero insuficiente



Ciudad de México.- Con tres años de retraso, el pasado 12 de enero, la Secretaría de Salud emitió el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Control Sanitario para la Producción, Investigación y Uso Medicinal de la Cannabis y sus Derivados Farmacológicos, para Movimiento Ciudadano, es un importante paso para superar la política prohibicionista y el estigma.



Los integrantes de Movimiento Ciudadano, consideran que el Reglamento tiene grandes limitaciones, pues establece barreras de entrada al cultivo nacional, que excluyen a los productores tradicionales; limita la producción a la materia prima para medicamentos registrados y establece requisitos excesivos para obtener los permisos necesarios para poder hacer investigación.



Por otro lado, prohíbe cualquier uso terapéutico no farmacéutico del cannabis, mantiene una restricción excesiva sobre el THC -componente psicoactivo- y establece criterios desproporcionados para recetar los medicamentos de origen cannábico, tan estrictos como los existentes para los opiáceos.



Aunque el Reglamento representa un avance que beneficiará a pacientes que esperan que los medicamentos derivados del cannabis estén disponibles de forma legal y accesible en el país, deja fuera a quienes encuentran alivio a sus dolencias con preparaciones cannábicas no farmacéuticas -pertenecientes a la herbolaria y reserva el mercado para las grandes empresas farmacéuticas.



La eventual aprobación de la Ley General de Regulación del Cannabis, cuya minuta proveniente del Senado actualmente se encuentra en trámite en la Cámara de Diputados, solventará algunos de los excesos restrictivos que plantea el Reglamento, lo cual acentúa la importancia de que la colegisladora avance en su proceso legislativo en esta materia.