Protestan en Congreso local contra Ley Varela y del PVEM sobre protección animal



Ciudad de México.-Veterinarios, dueños de criaderos y acuarios, así como comerciantes de mercados públicos se unieron hoy para protestar en el Congreso capitalino contra las legisladoras Leticia Varela (Morena) y Alessandra Rojo (PVEM) por iniciativas que presentaron las diputadas en materia de protección animal.



Los inconformes llegaron entre gritos y rechiflas; bloquearon por varios minutos los accesos al recinto legislativo e impidieron la entrada y salida de personas.



Tan beligerantes se mostraron estos manifestantes que hasta lograron quitar de las escaleras de acceso a un grupo de feministas que celebraban con tambora y porras la aprobación de la Ley Olimpia.



Mientras afuera unas 300 personas abucheaban y gritaban “¡Fuera Varela!”, en el interior del recinto sus dirigentes y representantes se reunían con diputados como Teresa Ramos y Alessandra Rojo (PVEM) y Jorge Gaviño (PRD).



Al encuentro llegó la morenista Guadalupe Chavira para reconocer que dentro de su bancada no hay consenso respecto a la iniciativa que su compañera de partido Leticia Varela presentó en octubre pasado.



Durante el encuentro con los legisladores, representantes de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México, A.C. (AZCARM) expusieron que la iniciativa de Leticia Varela, en su intento por instaurar avances en el reconocimiento de los derechos de los animales, no considera las implicaciones y consecuencias de muchas de sus disposiciones, las cuales impactarían de forma negativa la labor de cualquier espacio y actividad que involucre el uso de animales.



Mencionaron varios ejemplos, como la modificación del concepto de “bienestar animal” para incluir elementos relacionados al aspecto mental y emocional de los animales.



De acuerdo con la fracción XII del artículo 9 de la propuesta, la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México verificará diariamente el estado de salud físico y mental de los animales en estos espacios, con la posibilidad de ordenar su reubicación a otros lugares en México o el extranjero para asegurar su sano desarrollo.



“Al respecto, una verificación diaria de todos los animales de los zoológicos de la Ciudad de México como se propone es remota debido a la cantidad de ejemplares que éstos albergan, por lo que la propia autoridad sería incapaz de cumplir con esta disposición”, acusó la AZCARM.



También señaló las últimas líneas de la fracción XII del artículo 9 y el artículo 55 bis de la iniciativa, las cuales se refieren a la eventual conversión de los zoológicos en “santuarios”.



La AZCARM señaló que esta figura no está reconocida en el marco regulatorio mexicano ni nivel federal ni a nivel local, lo que imposibilitaría en primera instancia la reubicación de los animales de los zoológicos en tales espacios en México o en el extranjero, como se propone.



De manera adicional, el tercer párrafo del artículo 55 bis sugiere la eventual desaparición de los zoológicos de la Ciudad de México, incluso si se llegan a convertir en “santuarios”, pues en la definición que la iniciativa propone no solo se excluye deliberadamente de sus funciones la exhibición de los animales, sino que también prohíbe su reproducción, contemplando como única excepción el establecimiento de programas de reinserción de las crías en hábitats naturales viables con el único fin de la conservación de las especies.



Tal restricción condenaría a que una gran cantidad de los animales que actualmente albergan los zoológicos de la Ciudad de México desaparezcan, lo cual va en contra del principio fundamental de estos espacios, que es servir como centros de conservación de la vida silvestre, dijeron los representantes de esa Asociación.



Esta organización presentó un pliego petitorio, a través del cual exige el retiro de la iniciativa de Leticia Varela, convocar a un ejercicio de parlamento abierto, garantizar la participación de especialistas y elaborar una nueva iniciativa con enfoque integral.



En la manifestación hubo veterinarios, así como comerciantes de mercados y tianguis. Estos últimos eran los más beligerantes del contingente y se oponen a la llamada Ley Varela pues la iniciativa prohíbe la venta de animales vivos en mercados públicos y pretende regular la actividad de los veterinarios desde el ámbito local a pesar de que eso es una facultad federal.



Los inconformes también protestaron contra una iniciativa de la pevemista Alessandra Rojo, a través de la cual esa legisladora busca regular la actividad de los zoológicos, convirtiéndolos también en santuarios, a pesar de que en la legislación federal no está definido ese concepto.



“Por otra parte, la diputada plantea el regreso de los animales a sus hábitats naturales. En México ya se ha perdido alrededor del 50% de los ecosistemas naturales. Es la desaparición de los hábitat la razon número uno por la que somos el país con mayor especies en peligro de extinción”, dijo Ernesto Zazueta, presidente la Asociación de Zoológicos.