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Prevalecen actividades recreativas en la Central de Abasto

Ciudad de México.- Con dos bocinas y un reproductor de discos, el puente peatonal que conecta el Acceso Principal con el pasillo I-J de la Central de Abasto de la Ciudad de México (Ceda) se convierte en pista de baile, con las clases del instructor Ignacio Granados Pompa, admirador de Adalberto Martínez “Resortes”.

Tomar clases de baile en este espacio del mercado mayorista, es toda una experiencia, porque además de aprender pasos, también ayuda a aliviar el alma.

En sus clases, una docena de personas, que ya no desean quedarse sentados en las fiestas por no saber bailar, acuden puntualmente los martes y jueves de 16:30 a 19:00 a practicar y aprender técnicas de danzón, salsa, cumbia y regional.

Granados Pompa, quien también cumple el rol de ser uno de los líderes de comerciantes de la Ceda, contó que esta idea surgió a través del Programa de la Asociación Civil Movimiento Vecino Cultura y Arte, quien tocó la puerta del Fideicomiso para dar clases, propuesta que fue bien recibida y contó con el apoyo para adquirir un equipo de sonido necesario para esta actividad.

El instructor dijo que en los más de diez años que lleva impartiendo clases ha tenido alumnos de todo tipo, avanzados o primerizos, además de otros con problemas de depresión, alcoholismo, inseguridad o conducta, pero que con el baile han superado su situación porque en la pista todos son iguales.

“El baile es una cosa tan relajada para el cerebro que aquí lo hemos comprobado, gente que venía muy deprimida, que no quería hablar, que era muy tímida se le fue quitando a través de irse relacionado con todas y todos. La última alumna que tuve fue una chica que decía que tenía 10 años que no había sonreído”, recalcó.

A un costado del altar de la virgen de Guadalupe, de manera gratuita, niños, jóvenes, adultos y ancianos de todas las clases sociales, los alumnos conviven en armonía.

Originario del barrio de Tepito, donde conoció al mítico bailarín y actor “Resortín de la Resortera para Servir a usted”, el maestro copiaba los pasos y en esa actividad encontró su vocación de vida que comparte con amor y paciencia a todos aquellos que se le acercan.

Por ello, solicitará a las autoridades del Fideicomiso la autorización para montar una exposición fotográficas y una exhibición de baile, del antes y después de sus alumnos en “La Bodega del Arte”.

“Dan un cambio tremendo, las fotografías no mienten, es un cambio social su nueva imagen, sobre en la higiene de las personas”, resaltó.

Doña Sofía tienen 3 años que acude a estas sesiones porque no sabía bailar, ahora ella le enseña a sus compañeros.

“Me integré porque no sabía nada y aquí aprendí con mis mejores amigas. Me relaja, antes iba a las fiestas y me quedaba sentada porque no sabía bailar, ahora ya salgo”, indicó.

Para que una persona adquiera técnica, necesita entre 3 a 6 meses de práctica, pero el tiempo lo decide cada alumno.

Etiquetas CDMX Central de Abasto Sergio Palacios

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