Pasos firmes hacia la igualdad sustantiva



Ciudad de México.- La lucha de las mujeres para alcanzar un mundo y un México con igualdad ha sido histórica. Hace un siglo era inimaginable pensar que una mujer estuviera hablando sobre el reconocimiento y ejercicio de sus derechos o la búsqueda por la igualdad.



Desde que México se conformó como un Estado independiente, surgieron diversos movimientos conformados por mujeres que deseaban participar en la vida pública, sin embargo, dicho derecho estaba consagrado únicamente para los hombres. Apartir de que las mujeres tuvieron acceso a la educación universitaria, se dieron múltiples movimientos de liberación femenina, surgiendo organizaciones, periódicos, revistas y convenciones que buscaban reconocer los derechos laborales, civiles y políticos de las mexicanas.



Hasta 1904 se reconoció oficialmente el movimiento feminista, con el cual, buscaban promover su derecho a un trabajo digno, que se reconocieran sus derechos civiles y por supuesto, el derecho a votar y ser votadas. Desde entonces, se desarrollaron diversas reformas al marco normativo para eliminar medidas tan absurdas como la negativa a comparecer en juicios, para celebrar contratos, para administrar sus bienes y para la toma de decisiones en el hogar de manera igualitaria, e incluso se les tuvo que reconocer su personalidad jurídica porque no contaban con tal derecho.



No fue sino hasta 1953 que se reformó el artículo 34 Constitucional para aprobar el derecho al voto femenino, el cual ejercimos históricamente el 3 de julio de 1955. Aparentemente se habían realizado todas las transformaciones culturales, sociales y por supuesto jurídicas tendientes a reconocer la igualdad entre mujeres y hombres, sin embargo, el camino aún no culminaba.



Durante esta legislatura, y en completa sororidad, presenté una iniciativa en el Senado de la República para garantizar la igualdad de género en el ejercicio del poder público, es decir, paridad de género en los tres poderes de la Unión y organismos públicos autónomos de los tres órdenes de gobierno.



En un hecho sin precedentes, esta iniciativa fue aprobada, por unanimidad, el 14 de mayo de 2019, para posteriormente ser aprobada por la Cámara de Diputados. Por su parte, el 05 de junio de 2019. Tras la aprobación por la mayoría absoluta de los Congresos Locales, se publicó el 06 de junio en el Diario Oficial de la Federación.



México necesita tanto de mujeres como de hombres honestos e inteligentes que dignifiquen el servicio público. Con este reforzamiento normativo eliminaremos la discriminación, maltrato, abuso, violencia y constantes riesgos de vulneración a los derechos y libertades fundamentales de las mujeres en México.



¿Qué sigue? El Congreso de la Unión cuenta con un año para emitir las reformas a las leyes secundarias, a efecto de hacer realidad que exista el mismo número de juezas y jueces, magistradas y magistrados, ministras y ministros, secretarias y secretarios de gabinete, e igual número de mujeres y hombres como integrantes en los órganos de gobierno de los organismos públicos autónomos.



Por último, quisiera mencionar que contar con mujeres en los cargos de decisión servirá para que las sentencias, leyes y políticas públicas sean con perspectiva de género y libres de discriminación, desigualdad y exclusión hacia la mujer.