No me voy a doblegar ante amenazas: Monreal

Ciudad de México.-No me voy a doblegar ante amenazas. Ahórrense esa cartulina. Esos pillos han hecho del servicio público una mina y una actitud deshonesta”, advirtió Ricardo Monreal Ávila, jefe delegacional en Cuauhtémoc, mientras se acomodaba para recibir a la fila de vecinos que tomaban turno para dialogar con él.

Cuando el funcionario llegó a su oficina, alrededor de las 7:30 am, encontró unos carteles en los que lo amenazan de muerte:
“Delegado Monreal ya no le escarbe. No le haga al valiente. También se mueren delegados. El niño le hará mucha falta”, “Que alguien le expliqué al Sr. Monreal cuales sin sus funciones de delegado, ya que esta de checador”, son algunas de las leyendas que amanecieron pegadas en un periódico mural de la demarcación.

A pesar de las amenazas, el nuevo titular de la Cuauhtémoc, realizó la primera audiencia pública para conocer las necesidades de la población y colocó “la mesita” -un stand de atención ciudadano que pone cada semana en la explanada delegacional- como prometió que lo haría.

Ante la desesperación de algunas personas que se formaron desde temprano, pues habría más de 250 en línea, el funcionario local les dijo que “a todos los voy a atender y esos pillos no me van a doblegar, voy a resistir”.

Propuestas sobre desarrollo urbano, actividades culturales y falta de obras y mantenimiento en algunas de las 33 colonias fueron lo que denunciaron vecinos por aproximadamente 12 horas. Incluso hubo quienes llevaron carteles en apoyo al jefe electo: “no más corrupción en la delegación Cuauhtémoc. Estamos con usted Dr. Ricardo Monreal”, “Dr, Ricardo Monreal lo acompañamos a interponer la denuncia por robo”.

Acompañado de todo su gabinete de trabajo -a quienes llamaba uno por uno para canalizar diferentes solicitudes- el exdiputado federal les advirtió que están a prueba 100 días por lo que se tienen que poner a trabajar de manera honesta y eficientemente.

Dos trabajadoras de la delegación preocupadas por su empleo acudieron a verlo y les aseguró que “no va a lastimar a personal de base, sindicalizado y de nómina 8”, sin embargo dijo que aún hay aproximadamente 70 trabajadores de confianza que no quieren dejar sus puestos por lo que hacen imposible que su equipo de trabajo se incorporé a las actividades.