Ni velaciones o necropsias para manejo de fallecidos por Covid-19 de la CDMX. Habrá fosas comunes para desconocidos



Ciudad de México.-Fosas comunes para desconocidos, prohibición para velar a los familiares muertos, imposibilidad de realizar necropsias y trasladar los restos fuera de la Zona Metropolitana, la entrega del cuerpo a familiares en bolsas selladas, así como un escenario de actuación para autoridades ante quienes pierdan la vida en domicilios, hospitales o la vía pública, integran el Protocolo de Actuación Interinstitucional para el Manejo de Personas Fallecidas por Sospecha o Confirmación de COVID-19 en la Ciudad de México.



Hoy por la mañana, en conferencia de prensa, la secretaria de Gobierno de la Ciudad, Rosa Icela Rodríguez, y el consejero Jurídico Néstor Vargas, presentaron los detalles de estos lineamientos que buscan evitar el riesgo de contagios ante la premisa de que el virus permanece en el cuerpo aún después de la muerte.



"Queremos informarle a la ciudadanía que se cuenta con espacios para realizar las inhumaciones y cremaciones necesarias, para ello se han hecho los acuerdos necesarios con los servicios funerarios para atender la demanda", dijo la secretaria de Gobierno, quien agregó que la administración capitalina otorgará servicio gratuito de traslado de cuerpo, inhumación o cremación a personas que lo soliciten.



Aunque en la conferencia se les preguntó con insistencia cuántas fosas de cementerios se tienen listas para la inhumación de cuerpos, el consejero jurídico reiteró que las suficientes (sin precisar un número) tanto de panteones públicos, como civiles, privados, hasta comunitarios y vecinales.



Cuestionados sobre la posibilidad de habilitar fosas comunes, como se hizo público en el caso de Nueva York, el consejero jurídico explicó: "Sí, efectivamente, así lo establece la propia ley de búsqueda, si hubiera necesidad de abrir estas, porque tengamos personas fallecidas que no son reclamadas o son desconocidas, tendríamos que recurrir a ese tipo de fosas".



Agregaron que en caso de que los familiares decidan realizar una ceremonia de despedida a sus difuntos, sin el cuerpo presente, estas reuniones no deberán exceder de 20 personas.



Néstor Vargas detalló los escenarios de actuación, primero en el caso de que alguien fallezca en su hogar. Para esa situación, la familia debe llamar a servicios de emergencia como el 911; a partir de la confirmación de la muerte, la Secretaría de Salud emitirá el Certificado de Defunción. De confirmarse que el fallecimiento fue por Covid-19 la Secretaría de Salud realizará la sanitización del domicilio y creará un cerco sanitario, además de dar seguimiento a los contactos que tuvo el paciente. El familiar tomará la decisión de recibir o no el apoyo gratuito para la inhumación o cremación.



Si en este escenario no hubiera un familiar, intervendrán la Fiscalía General de Justicia y el Instituto de Ciencias Forenses, junto con la Comisión de Búsqueda, pues entonces se le dará al caso un tratamiento de Médico Legal. Si no se presenta un familiar a reclamar los restos, estos serán inhumados en una fosa común, pues las leyes General de Víctimas y la Desaparición Forzada prohíben la incineración.



El consejero jurídico precisó que hay cuatro oficinas del Registro Civil --una de ellas móviles-- destinadas para la atención exclusiva de fallecimientos por coronavirus. En caso de ser necesario se puede duplicar el número de oficinas y extender su atención las 24 horas del día, agregó Néstor Vargas.



Para decesos en hospitales el protocolo es prácticamente el mismo que se sigue que en el supuesto de muerte en domicilio.



En un escenario donde la muerte ocurra en vía pública, el primer respondiente será la Secretaría de Seguridad Ciudadana que podrá tener apoyo del C5 y el 911 para la ubicación del cuerpo. Después participará la unidad de Servicios Periciales del Ministerio Público. En caso de confirmarse la muerte por coronavirus, la Secretaría de Salud realizará una sanitización del lugar e implementará un cerco sanitario en esa zona para ubicar posibles contactos. Si hay un familiar que responda por el cuerpo, tomará la decisión de recibir o no el apoyo gratuito del gobierno para la inhumación o incineración de los restos; pero en caso de no haber un familiar intervendrán la Comisión de Búsqueda, la Fiscalía General de Justicia y el Instituto de Ciencias Forenses, pero en caso de prevalecer la hipótesis de que nadie reclame el cadáver, este será inhumado.



Rosa Icela Rodríguez aseguró que este protocolo se trabajó durante varias semanas, en coordinación con la Comisión de Búsqueda de la Ciudad, en apegó a la Ley General de Salud, la de Desaparición Forzada, así como las leyes de Víctimas federal y local, sobre todo para la atención de restos de personas desconocidas.